CIUDAD DE MÉXICO 26-Feb-2019 .-El Presidente Andrés Manuel López Obrador recibió este martes al Obispo emérito de Tehuantepec, Arturo Lona Reyes, reconocido por su labor en la defensa de los derechos humanos de los pueblos indígenas.
"Hoy tuve una conversación con un auténtico cristiano", escribió el Mandatario en su cuenta de Twitter, donde publicó una foto del encuentro, realizado en su oficina de Palacio Nacional.
El pasado 7 de febrero, el prelado fue reconocido por el pleno del Senado como "el Obispo de los pobres".
Lona Reyes ha sido presidente de la Comisión Episcopal de Indígenas y fundador del Centro de Derechos Humanos Tepeyac de Tehuantepec.
Uno de los 25 proyectos prioritarios del nuevo Gobierno federal es la puesta en marcha de un programa de desarrollo para esa región del País que, sólo en este año, recibirá una inversión de 8 mil millones de pesos.
Apenas el pasado jueves, el Presidente recibió en su oficina a los dirigentes de la Confraternidad Nacional de Iglesias Cristianas Evangélicas.
La carta
El 13 de febrero el obispo emérito de la Diócesis de Tehuantepec, envió una carta a AMLO en la que se sumó al llamado a la ciudadanía del presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Rogelio Cabrera López, para respaldar la lucha del presidente Andrés Manuel López Obrador, en contra del robo de combustibles.
“El despojo de la riqueza nacional afecta a los más necesitados de este país”, asentó.
Lona hizo un recuento de la labor pastoral y de promoción integral, el religioso también compartió la petición de Cabrera López, para hacer una conversión personal, pastoral y comunitaria, y dejar de “ser sólo observadores o culpar de ello a las autoridades”.
Y subrayó que los productos agrícolas orgánicos de la Unión de Comunidades Indígenas de la Región del Istmo (UCIRI) y las Comunidades Campesinas en Camino (CCC), organizaciones de inspiración cristiana creadas durante su encomienda pastoral, evidencian la posibilidad de ir construyendo relaciones comerciales con mercados solidarios mexicanos y europeos, sin llegar a la explotación laboral y la destrucción de la madre tierra.
“Pequeños productores, predominantemente indígenas, han buscado y conseguido alianzas comerciales en términos justos y solidarios con consumidores cada día más conscientes de las reglas desastrosas del mercado neoliberal”, señaló.
Todos son pasos –apuntó–, para crear una economía y mercado diferente y más acorde con los anhelos legítimos de los pueblos indígenas y pobres de poder vivir bien, manteniendo su identidad y su independencia de fondos foráneos, señaló el obispo emérito
