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Falta de regulación, provoca anarquía en el transporte de Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Redacción

La ausencia de regulación del transporte en el estado no permite normalizar y homologar su operación, lo que provoca anarquía, altos costos, servicio deficiente, la imposibilidad de establecer nuevas rutas y sistemas de transporte alternativos acordes con las tasas de crecimiento de la población y el desarrollo urbano, asegura un análisis realizado por el Gobierno de Oaxaca sobre este sector.


El caso más complejo, advierte el estudio, es el del transporte urbano de pasajeros de la zona metropolitana de la capital, donde compiten caóticamente 85 rutas, operadas por cuatro empresas, para atender a 430 mil pasajeros diariamente.


El análisis admite que los sistemas de transporte público individual y colectivo, tanto de pasajeros como de servicios urbanos, sobrecargan ciertos nodos urbanos, especialmente en las horas punta. Con ello, provocan mayores gastos operativos a los concesionarios, pérdida de tiempo a los pasajeros y al resto de los vehículos que comparten las mismas vialidades, además del daño de las superficies impermeables por el rodaje de cargas excesivamente pesadas en “superficies que no fueron construidas para ello”.


“Un transporte eficiente es indispensable para garantizar la movilidad de personas y bienes. En el estado de Oaxaca existen alrededor de mil 300 unidades de transporte urbano y 956 de suburbano, además de otras formas de transporte: taxis locales y foráneos, camionetas de pasaje, moto-taxis, autobuses foráneos y comunitarios, muchos de ellos difíciles de cuantificar”.



El estudio señala además, que la cultura vial obstaculiza el uso de vehículos alternos y de rutas peatonales, situación agravada por la inseguridad.  A estos problemas se suma el alto costo de las tarifas y la mala calidad del servicio, tanto en comodidad como en seguridad.


Asimismo, el gobierno del estado reconoce que algunos de los problemas para controlar y ordenar el transporte en Oaxaca radican en la corrupción dentro de la aplicación de los criterios de asignación o retiro de permisos hacia los concesionarios y en la falta de capacitación y asesoría para los prestadores del servicio.


“También es notoria la obsolescencia de la Ley de Transporte, ya que los problemas en su interpretación dificultan alcanzar acuerdos entre transportistas, dirigentes, gobernantes y el Congreso Local”.



Esta situación provoca a su vez, abunda, conflictos que trascienden sus propios ámbitos y trastocan la vida de las ciudades, incluso de forma violenta.


Ejemplos de ellos, son las múltiples confrontaciones violentas entre organizaciones políticas como la Confederación de Trabajadores de México (CTM), la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), el Sindicato Libertad, la Confederación Nacional de la Productividad (CNP) y el Frente Popular 14 de Junio. Estas agrupaciones se disputan las rutas o protagonizan choques por la aparición de más unidades, con la omisión de la Secretaría de Vialidad y Transporte (Sevitra).


El Gobierno de Oaxaca afirma que es notoria la falta de alternativas modernas que optimicen el uso de los vehículos. También hace falta una política activa para promocionar tanto el transporte individual como el colectivo de tipo alternativo, ya sea por medio del uso de nuevos combustibles no contaminantes, como de vehículos no contaminantes.


Igualmente, finaliza, hacen falta rutas turísticas, peatonales, ciclistas y de emergencia, que adicionalmente deberían estar bien determinadas y señalizadas.

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