VISTA HERMOSA, SANTO DOMINGO TONALTEPEC.- En lo alto de la loma, Aurora observa el tapanco donde deposita las mazorcas. La construcción consiste en cuatro troncos de madera, que sostienen varas y sobre ellas el maíz de la última cosecha, que será el sustento para un año.
Apoyada sobre el bastón y a sus 86 años la mujer espera a sus hijos y nietos, quienes se han ido y prometen visitarla cada fin de año. Por ahora, está sola, vive con y de los recuerdos. “Tengo tres hijos y muchos nietos”.
La viveza de su sonrisa, la coherencia de sus palabras y la profundidad de sus ojos descansan bajo la sombra de su sombrero, el cual ella misma confeccionó, “ya no puedo dedicarme a la alfarería, ya no tengo fuerzas, por lo que ahora tejo sombreros para ganar unos centavitos”.
Aurora vive en Vista Hermosa, en el municipio de Santo Domingo Tonaltepc, en la Mixteca de Oaxaca, aquí debe buscar la forma de subsistir.
La artesana se dedica a la confección de sombreros. FOTO: Emilio Morales
Sombreritos en serie
Cuando Bruno Traven escribió el cuento Canastitas en Serie probablemente se inspirío en una persona como Aurora, con un talento nato para el arte, primero con la alfarería y ahora con los sombreros.
“Antes me dedicaba a trabajar con las ollitas pero, como ya no tengo fuerzas y no hay quien me ayude, pues me dedico a tejer los sombreritos; para mantenerme hace falta el dinero”.
Como en el cuento de Traven, Aurora también se ve obligada a vender sus sombreros a un precio muy bajo, “Me es vergonzoso decirlo, vale 50 pesos la docena, como cuatro pesos uno, es el oficio más pobre que tenemos, porque entretiene mucho y está muy barato”.
Es el oficio que menos ingresos les deja en Tonaltepec pero Aurora lo hace con gusto, puede tardar un día en hacer uno, lo que le dará cuatro pesos, pero lo hace con gusto, dejando un poco de ella en cada sombrero, “Si me apuro puedo hacer en un día uno”.
“En Nochixtlán consigo la palma. Tarda en tejer un sombrero, pues se humedece la palma, se raja y después se empieza a formar”. También fabrica tenates, que no le reditúan un ingreso mayor al de los sombreros.
Maíz limpio
A sus años Aurora cultiva dos hectáreas de maíz. “Yo siembro el maicito, ahorita apenas preparé la tierra”, las fuerzas se han ido y es necesario recurrir a los mozos.
“Siembro temporal, el que se inicia en mayo, porque el cajete se cultiva desde febrero”. Ella siembra todo natural, “porque ahora le echan mucho fertilizante”. Esto, según sus palabras, no es lo mismo que el abono de los chivos o los borregos.
Para Aurora los fertilizantes sólo dañan la tierra, ya que provoca que la milpa no crezca o, en caso de sequía extrema, la tierra se seca aún más, esa es la experiencia que le han dejado los años.
En cada cosecha Aurora coloca en el tapanco lo obtenido, “ponemos la mazorca en la parte alta para que no la perjudiquen los animales y se seque”.
El maíz en Tomaltepec
1 de cada 20 habitantes tiene más de 60 años
1 mil 204 hectáreas cultivadas
1 mil 993 toneladas, la producción
1.65 toneladas, rendimiento por hectárea
6 mil 588 pesos, valor de la producción de maíz en todo el municipio
21.73 pesos ingreso promedio diario
Un campo que le da y le ha quitado
Lo que cultiva Aurora es solamente para el autoconsumo. “Esa mazorquita que está ahí es mi cosecha, la verdad no lo mido”, señala al tapanco con una sonrisa que las arrugas no pueden ocultar.
Ya que está sola, cada tercer día "echa" tortillas, “pongo el nixtamal, voy al molino y hago las tortillas. Me hago 25 tortillas en dos horas, pues ya me castiga el humo”.
Tiene que ser autosuficiente, “por qué si no lo hago yo, quién lo hace, tengo a mis hijos que andan en la ciudad, me ayudan en lo que pueden, pero estoy sola”.
La alimentación de Aurora se basa en lo que le alcanza, “pues como aquí soy pobre, no hay carne, como mis frijolitos, papitas, lo que Dios ayude, arrocito, sopita, atolito, avena”. El improvisado palo que le sirve como bastón levanta el polvo mientras avanza.
Cuando las fuerzas alcanzan, siembre junto al maíz, frijol, calabaza y chilacayota, frutos que son parte fundamental de su alimentación durante todo el año, "la tierra me da todo", suspira Aurora.
Reconoce que sufre algunas enfermedades las cuales son por cuestiones de la edad, “el estómago me arde mucho, así como si tuviera agua caliente”
Pero mientras ella tenga fuerzas siempre será autosuficiente, “siempre voy a sembrar maíz y voy a tejer mis sombreritos.”
Al rescate del maíz criollo
El maíz en el tapanco y de fondo el Geoparque Mundial de la Mixteca Alta. FOTO: Emilio Morales
Bulmaro es un artesano, empresario y campesino, pero lo que por ahora le interesa es un proyecto que inició en Santo Domingo Tonaltepec para rescatar el maíz criollo.
“Estamos recuperando la siembra del maíz criollo ya que vemos que nos están invadientdo del híbrido que se compra por bulto y el grano que produce ya no se puede sembrar”.
Los maíces híbridos son el resultado de cruzar dos diiferentes tipos de maíz, lo que produce una semilla que en la próxima cosecha dará muchas mazorcas y gran rendimiento, pero sólo en la cosecha del primer año, afirma el estudio Maíces nativos, híbridos y transgénicos de Green Peace.
“Este es el maíz criollo, de temporal, porque se siembra cuando ya llegan las lluvias”, dice Bulmaro ante un petate tendido en el patio que está llenó de mazorcas de colores.
“El objetivo es que nuestra alimentación sea más sana y que tengamos nuestro propio banco de semillas para no depender de las empresas grandes”.
