En un intento por rescatar lo que pudiera quedarles de militancia, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) inició este martes Jornada Nacional de Acreditación y Reafiliación en la que, por un lado, hasta el gobernador tendrá que refrendar su intención de seguir militando en ese partido y, por el otro, podrían dar entrada a los arrepentidos que se fueron en campaña.
Atrás quedaron las convocatorias hechas por los líderes del PRI en las que se abarrotaban las salas y hasta el estacionamiento por la presencia de sus militantes.
Este martes, la mitad del salón dispuesto se llenó con prensa y el resto por sempiternos acompañantes y aplaudidores, de los que todavía quedan.
Renovarse o morir
A pesar de ello, el dirigente local del tricolor, Jorge González Illescas, en conferencia aseguró que tienen el tiempo perfecto para reconstruirse y recuperarse.
“Queremos saber cuántos somos, quiénes somos y dónde estamos; con la reafiliación damos arranque para elegir a nuestra dirigencia nacional, el padrón es el primer paso para definir quien dirigirá al PRI en el país”, dijo al explicar el motivo de la conferencia.
González Illescas ironizó respecto a lo que sucederá con quienes traicionaron a ese partido en el proceso electoral anterior.
“Pues si ya se fueron y se arrepintieron tienen que venirse a afiliar, partiremos de cero, yo tendré que reafiliarme y ratificar mi militancia en el PRI y eso sucederá hasta con el primer priista, el gobernador Murat”, dijo.
Harán cuentas
Aseguró que antes de la derrota, el padrón de su partido constaba con 300 mil militantes y que será a partir de ahora y hasta junio, que se realizará el ejercicio, para constatar si aún conservan esos números, creció o disminuyó.
Advirtió que seguramente aquellos que se fueron para incrustarse en los gobiernos morenistas no ratificarán su afiliación.
“Vivimos sin lugar a dudas la peor crisis, por eso es importante saber quienes somos, los que nunca se fueron, y los que se fueron y se dieron cuenta que se equivocaron o no les convino porque también son bienvenidos”, indicó.
A 90 años de su fundación, el PRI enfrenta la peor de sus crisis y sus dirigentes preparan una reestructuración muy importante; a pesar de la derrota y el ausentismo que se nota a últimas fechas, su dirigente estatal afirma que la decepción que provoca el gobierno federal en apenas unos meses los fortalece y tienen el tiempo suficiente para recuperarse.
“Creo que el PRI es el instrumento político más necesario para este país en este momento”, puntualizó.
