¿Dónde nació?
Yolanda Hernández Ortiz nació en El Mirador Santa Cecilia, San José del Progreso, Ocotlán, Oaxaca, en un hogar de padres campesinos y artesanos; en este lugar pasa su infancia rodeada de flora y fauna, rocas y textiles multicolores que la fueron inspirando; también la motivó su familia, que cultiva el maíz y borda la vestimenta tradicional.
Su amor por el color fue creciendo, las texturas con las formas; su inquietud en los primeros estudios la va moldeando; llegando el momento de comunicar a sus padres su partida hacia la capital oaxaqueña, para inscribirse en la Facultad de Bellas Artes, dependiente de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.
Entró al taller libre de pintura, con buenos maestros, como: Liborio Navarrete (qepd), Yolanda Hernández; aquí explora las primeras técnicas de forma académica.
Al finalizar este curso, se incorpora a la Instructoría en Artes Plásticas de la misma institución, en donde desarrolla diferentes disciplinas en dibujo, pintura, escultura, gráfica e instalación, influenciada por sus maestros, así como Shinzaburo Takeda, quien le brinda el apoyo para obtener una beca de intercambio académico al “Sumemer Arts” en California State University, Fresno, Estados Unidos.
En este lapso, su vida sufrió un cambio total, sobre todo en lo artístico; fue ahí donde aprendió a trabajar con materiales del entorno natural con responsabilidad ambiental. Después de un tiempo, regresa a Oaxaca otra vez a Bellas Artes para especializarse en la pintura. Con 19 años de trabajo adquirió una gran experiencia plástica, incursionando en la cerámica y bordado; actualmente explora la impresión vegetal y tintes naturales sobre textil.
Creatividad
Yolanda Hernández, desde niña se dejó influenciar por la naturaleza de su pueblo; le atraía el paisaje, los motivos cotidianos de la vida, la pasividad de la gente, las historias o leyendas del pueblo que cuentan quienes ya vivieron una gran experiencia.
Todos estos motivos son importantes para la artista, quien a pesar de haber estudiado y triunfado en el extranjero, vuelve al Oaxaca imantizado, sí porque han dicho que nuestra tierra tiene imán. Ya estando aquí trabaja con tezón, con la seguridad de exponer sus obras en distintos museos de la localidad y parte del extranjero.
Su obra pertenece a colecciones de instituciones, museos y universidades públicas. Tras haber realizado los estudios en el extranjero, trae una nueva visión que le sirve para impartir clases a varios grupos de niños en la tierra que un día la viera nacer, crecer y llegar con la aureola del triunfo.
Pero no se queda con el conocimiento rezagado, porque insta a sus compañeros en todo lo que ella pueda colaborar para que la obra adquiera con la estética, la belleza extraordinaria del Oaxaca de ayer y de hoy.
Crítica
La artista de San José del Progreso le hace honor a su pueblo, porque a través de los años ha progresado, con la suerte de haber cruzado fronteras, cuyo camino no ha dejado de aprovechar. Tiene su propia creatividad, es ella misma la que sostiene su imaginación en la naturaleza que la atrapa, para aprisionarla en el color ue le ofrece la misma vida con los tiempos.
Quien contemple su obra, sabrá de la existencia del arte de una mujer extraordinaria como lo es Yolanda Hernández, una inquieta mujer con inagotable creatividad.
