Inmerso en el contexto de la renegociación del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre México y Estados Unidos, así como en un escenario difícil por la próxima elección presidencial, Oaxaca tiene en el establecimiento de las Zonas Económicas Especiales (ZEE) -como vínculo al TLC- un mecanismo de salvación económica pero “no es una varita mágica”.
Así lo advirtió Fernando Sanperio, maestro en economía internacional y matemáticas, así como candidato a doctor en economía, previo a su conferencia magistral “México en el contexto de un nuevo TLC y la elección presidencial”.
“Las Zonas Económicas Especiales son un proyecto que vende bien desde el escritorio, desde lo político pero los resultados son lentos. Eso es lo primero que hay que ubicar. ¿Hay resultados positivos en otras experiencias? Claro. El secreto es cómo nos tocan más los resultados positivos de otras experiencias que los resultados negativos porque también los hay”, expresó.
El proyecto económico para el Istmo de Tehuantepec -indicó- aparentemente promete un futuro distinto aunque no es un proceso sencillo y que se concretará en corto plazo.
Experiencia
El experto en temas económicos consideró que una reflexión importante para el mayor éxito de las ZEE es tener claro en qué expertise se quiere crear a Oaxaca.
“Si uno va al corredor del norte está perfectamente ubicado, lo primero que se tiene que hacer es definir en qué centrará su expertise para que en diez años, por ejemplo Oaxaca pueda afirmar soy experto en… Esa es la primera reflexión que se tienen que hacer porque no se está ubicando eso”, declaró
Luego, en el contexto del TLC Fernando Sanperio, planteó a México como una especie de semáforo en donde existen zonas ganadoras, unas de regular éxito y otras evidentemente perdedoras en la integración al tratado. Oaxaca -sostuvo- no ha podido encontrar la vinculación con los mercados globales.
“Oaxaca es un estado que no se ha podido integrar, es un estado con una maravillosa complejidad que se le debe entender por completo con sus cosas maravillosas y cosas complejas propiamente asentadas en estructuras culturales que en el contexto de estructura de aparentemente democracia y competitividad, nos ha costado la forma de que eso se pueda implicar”, declaró.
La renegociación que realiza por su parte el gobierno federal con el de Estados Unidos -expuso- pareciera estar en un escenario oscuro en donde sólo entran las grandes cúpulas empresariales del país.
