Oaxaca.- Cinco mujeres indígenas y un varón se aferran a su proyecto gastronómico que comenzaron hace 11 años en el patio del Museo del Ferrocarril, en donde más de 40 personas dieron origen al tianguis ecológico La Estación. Ahora tampoco los dejan crecer y temen ser desplazados del lugar.
Las integrantes de este tianguis indicaron que debido a las obras de mejoramiento y rehabilitación de la antigua estación de ferrocarril, la administración del espacio les otorgó un nuevo lugar: al fondo y detrás de algunos vagones de tren.
Las productoras indicaron que la nueva ubicación ha generado la pérdida de ingresos, pues algunos de sus clientes que los veían desde el paso por la calle, ya no lo hacen.
Catalina Esperanza Altamirano recordó desde el 2006, cuando llegaron a este lugar, el tianguis había permanecido a la vista del público; sin embargo, la mayor inquietud para quienes integran este espacio comercial es poder permanecer dentro de la estación.
Edith Aquino expuso que hace 11 años llegaron al Museo del Ferrocarril por invitación de las propias autoridades municipales para reavivar este espacio y ofrecerle al público otro servicio en este mismo lugar.
“Creo que lo hemos logrado. Ahora como productoras oaxaqueñas sólo pedimos permanecer”, dijo la mujer, quien es madre soltera y este trabajo se ha vuelto su única fuente de ingresos.
Los comerciantes, oriundos de diferentes comunidades de los Valles Centrales de Oaxaca y quienes cultivan y producen varios comestibles para preparar sus comidas, expusieron que debido a que las ventas en este lugar no son tan "jugosas", los integrantes del tianguis se redujeron a seis, cifra que tampoco les permiten aumentar.
Lucía Aquino agregó que este tianguis no lo denominan orgánico, sino natural, además que parte de las condiciones que les han dado para continuar en terrenos del museo, es mantener precios accesibles al público local.
