Ante los lentos avances para concluir las labores de rehabilitación, retrasos en el abasto de medicamentos y la negativa de destituir a Ricardo Ríos López como director del Hospital de la Niñez Oaxaqueña Doctor Guillermo Zárate Mijangos, el paro de labores está latente.
“Hay personas que piden que ya nos vayamos a paro, pero serían muchos pacientes los que se quedan sin servicio”, afirmó la delegada sindical, Alma Méndez Cruz.
Desde el 13 de enero pasado, tres días después de que se reabrió el Hospital en San Bartolo Coyotepec, las áreas de Gobierno están cerradas y el personal insiste en la salida de Ricardo Ríos, quien avaló la reapertura sin que los trabajos de rehabilitación estuvieran terminados.
La delegación sindical dependiente a la Sección 35 del Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud aceptó una tregua que concluyó el pasado viernes 31 de enero, en espera de que avanzaran las obras.
“El lunes fue día inhábil y nos sentamos a platicar con las autoridades de Salud el martes, pero no aceptan que se vaya el director, quieren que se fundamente con un escrito por qué debe irse y tendremos una reunión el viernes donde presentaré los documentos”, adelantó en entrevista Alma Méndez.
Hace dos semanas, el gobernador Salomón Jara Cruz hizo saber públicamente su negativa a acceder a las presiones sindicales para destituir a su director Ricardo Ríos López.
Ricardo Ríos ha aceptado ser cuñado de la diputada local Tania Caballera, nuera del gobernador Jara.
Para Alma Méndez sería el IMSS Bienestar quien se encargaría de nombrar al nuevo director o directora, pero el proceso de transferencia está detenido por una deuda a proveedores que de manera global asciende a 80 millones de pesos.
“El paro está latente, las oficinas de Gobierno no las vamos a abrir, tendría que apresurarse a que el IMSS Bienestar tome posesión del Hospital, pero no se sabe cuándo ocurrirá porque se tiene una deuda enorme de 80 millones de pesos con proveedores que el Gobierno del Estado debe solventar”, puntualizó.
