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Implementan Hora Dorada en hospital del ISSSTE Oaxaca

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Foto(s): Emilio Morales Pacheco
Redacción

Después de cinco años de tener incrustado en su pecho un catéter por el que le suministraban las quimioterapias y otros medicamentos contra el cáncer, a Karim -un niño de nueve años originario de Santo Domingo Ingenio- el personal del Hospital Regional Presidente Benito Juárez de Oaxaca del ISSSTE se lo retiró.

Para él y su madre Artemisa Santiago Ríos, esta es una señal de que sus visitas médicas serán más espaciadas y sólo para vigilar que la leucemia linfoblástica aguda no vuelva a disminuir las células sanguíneas.

El logro lo consiguieron este  martes, un día antes de que este hospital, junto con el de la Niñez Oaxaqueña y el General de Zona Número Uno Doctor Demetrio Mayoral Pardo del IMSS, se sumen a los 80 nosocomios del país que implementan La Hora Dorada.

El programa, que en México tiene un segundo esfuerzo colaborativo con el Hospital Infantil de Investigación Saint Jude, en Estados Unidos, busca reducir a 60 minutos el tiempo en que, como máximo, un niño o niña con cáncer y con fiebre reciba antibióticos.

 

Desesperante y mortal

“Es desesperante porque estamos en casa y si en la madrugada le da fiebre, agarramos nuestras cosas y cómo podemos nos venimos al hospital, el  detalle es cuando llegamos, a veces están ocupados con una situación más grave y tenemos que esperar, o recibimos medicamentos y nos regresan, porque no hay cabida para subir a piso”, recuerda Artemisa, quien al menos en tres ocasiones experimentó en urgencias la dilación para que Karim ingresara al área pediátrica o fuera atendido por personal de oncología.

La pediatra oncóloga que lidera el proyecto de la Hora Dorada en el Hospital Presidente Juárez del ISSSTE, Claudia Martínez Hernández, reconoce que en el diagnóstico que realizaron identificaron hasta 36 horas de espera para la aplicación de antibiótico y  Karim fue uno de los niños cuya vida estuvo en riesgo por esa dilación.

Por una parte el retraso puede originarse por la familia que vive en una zona alejada del hospital, por la falta de redes de apoyo en caso de que deba internarse o el miedo a que se hospitalice, pero por la parte de la infraestructura médica la falla está en que deben lograr pasar el área de valoración de urgencias conocida como triage, la cual ahora no les debe negar el pase directo.

“Vamos a eliminar el triage para estos pacientes que al ser pediátricos sólo asistirán a esa área a proporcionar sus datos y poder pasar a pediatría, donde evitarán el tiempo de espera y ser atendidos por especialistas”, en vez de urgenciólogos de personas adultas o médicos generales.

Sin demeritar el trabajo en el Triage, la oncóloga Claudia Martínez admitió que para las y los pacientes pediátricos con cáncer esa área es sinónimo de retraso, cuando requieren antibiótico de inmediato para reducir en un 80 o hasta 90 por ciento el riesgo de una complicación grave.

 

Eliminar barreras

En los ocho meses que Eduardo lleva de tratamiento oncológico por una leucemia linfoblástica aguda no ha necesitado que su padre Asael Venegas Ramírez lo traiga al área de urgencias por una fiebre repentina, pero si eso llega a ocurrir ya cuentan con una tarjeta dorada que les facilitará el ingreso al área de pediatría del hospital.

“Hasta ahorita hemos tenido todo libre, eso es importante porque la Hora Dorada es para salvar vidas”, expresa con seguridad Asael, quien junto con su familia ha tenido que dejar de radicar en Bahías de Huatulco para facilitar el tratamiento de Eduardo.

Extrañar a sus compañeros, el resto de su familia que se quedó en Huatulco, pero sobre todo practicar el fútbol que a los 12 años le permitió que lo seleccionaran para integrarse a las fuerzas básicas del equipo Alebrijes, es lo que más resiente Eduardo desde el diagnóstico de cáncer.

Edgar Manuel, de 17 años, es otro adolescente para quien está diseñado el programa de la hora Dorada, pues apenas hace mes y  medio  él y su familia saben que vive con leucemia.

“Empezó con dolores de cabeza, en las piernas y en todo el cuerpo, hasta que se desmayó y su mamá lo llevó a la Clínica Hospital del ISSSTE en Huajuapan”, de donde es originaria la familia, recuerda su madrina Cecilia Pérez Domínguez, quien apoya en sus cuidados para que su mamá Angélica pueda cumplir con su jornada como personal administrativo en una secundaria.

 

Reducir riesgos

Si en el Triage la fiebre de Edgar no es atendida de manera inmediata, el esfuerzo que haga su familia por llevarlo pronto al hospital se esfuma. "Con la hora dorada lo que buscamos es disminuir las complicaciones secundarias a un tratamiento", porque para un paciente con cáncer las defensas prácticamente desaparecen y una infección en su cuerpo puede ser mortal, insiste la oncóloga Claudia.

El encargado del Hospital Regional del ISSSTE, Eduardo Emanuel de Jesús Cortés Santiago, explicó que 20 pacientes pediátricos con cáncer que reciben tratamiento recibieron una tarjeta dorada que facilite su atención en caso de un cuadro febril,  para reducir el riesgo de mortalidad.

Artemisa, quien junto con Karim superó la etapa difícil del cáncer, se alegra que se implemente la Hora Dorada para otros niños y niñas que recién fueron diagnosticados, porque ha comprobado que el cáncer es "una enfermedad que no se detiene".

 

¿Qué es la hora dorada?

-Una iniciativa internacional impulsada por el Hospital Infantil de Investigación Saint Jude.

-Tiempo ideal en que un paciente oncológico pediátrico reciba la primera dosis de antibiótico si enfrenta fiebre.

-El proyecto tendrá una vigencia a mayo de 2023.

-Se implementó desde noviembre de 2019 en una fase de metodología y diagnóstico.

 

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