El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos llamó ayer a los católicos a recurrir al Señor en sus momentos de dolor, tristeza, amargura, desilusión, desencanto y desaliento.
“Vaya con él y dígale Señor, se me han terminado las ilusiones en la vida, ya no tengo fuerzas para seguir sufriendo. Hay un desencanto en mi vida, ya no tengo ganas de nada”, añadió.
Durante la homilía de la misa dominical, celebrada en la Catedral de Nuestra Señora de La Asunción, el pastor religioso sostuvo que el Señor proporcionará a los creyentes las ganas de vivir en abundancia, porque los va a animar, a ilusionar, a entusiasmar y las fuerzas para poder seguir adelante.
“No quiero que lo duden, si ustedes van y le dicen a nuestro Señor, así me siento en este momento y aquí estoy, frente a ti sintiendo una carga muy pesada en mi vida. Alíviame, ayúdame a seguir cargando mi cruz, ilusióname en la vida”, anotó.
Pero, también pidió a los católicos a sentarse con sus familiares, amigos y compañeros de trabajo, quienes están igualmente viviendo una situación difícil, a escucharlos y platicar con ellos.
“Y al escucharlos le van a decir, mira, vamos diciéndole en este momento a nuestro Señor que nos falta el vino de la alegría, el vino de la ilusión, el vino del amor, porque a veces sentimos que nadie nos ama”, agregó.
De esta manera, expuso que los creyentes alcanzarán la gracia, porque llenaron de paz a sus familiares, amigos y compañeros de trabajo, en los momentos más difíciles.
“Pueden hacer muchas cosas por las personas que ya no tienen vino. Y el no tener vino, no significa que no tenga botellas en su casa o cartones de cerveza o mezcal. De eso no se trata, sino del vino que hay dentro, el vino de la alegría, del gozo, de la paz, de la ilusión y de ganas de vivir. Cuánto bien pueden hacer, no cierren sus oídos, abran sus ojos, pero principalmente escuchen y hablen con el corazón. Habrá momentos en que alguien se acerque a nosotros y nos anime y habrá otros momentos en que otros necesitarán de nuestra palabra de aliento”, afirmó.
Destacó que los creyentes enfrentan cargas pesadas en algunos momentos de la vida por muchas preocupaciones, sobre todo, por carecer de los recursos suficientes para vivir, para pagar la renta, la luz, las medicinas y otras tantas cosas.
“Hay mucha angustia, pero no estamos solos, nuestro Señor está con nosotros y su madre, así como intervino en las Bodas de Caná, va a intervenir en los momentos en que nosotros vivimos”, señaló.
Además, Vázquez Villalobos convocó a los católicos a no beber vino en exceso, ni a embriagarse, porque perderá la razón y el dominio de sí mismos.
“No se conviertan en una vergüenza, en un dolor, en un sufrimiento para su familia que los verá que se anda cayendo por todos lados y que se va aficionando cada vez más y más a tomar, para embriagarse un día, otro día y todos los días”, aseveró.
