El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos llamó ayer a los católicos a aprovechar el tiempo de gracia de la Cuaresma para cambiar su vida y lograr la conversión.
“Es una oportunidad que Dios ofrece para pensar y hacer una revisión de su vida”, asentó.
Durante la homilía de la misa del Miércoles de Ceniza, oficiada en la Catedral de Nuestra Señora de La Asunción, el mitrado sostuvo que los creyentes necesitan hacer esa revisión de su vida frente a Dios, más no frente a las personas, porque a él no pueden engañarlo.
“Seguramente, han hecho muchas cosas buenas gracias a Dios, porque tienen corazón bueno y buenos sentimientos buenos. Han practicado virtudes, han sido personas de bien en su historia personal, en su vida familiar, en su trabajo y en su relación con los demás”, anotó.
Sin embargo, expuso que los católicos también encontrarán en su revisión cosas no muy positivas y quizá quieran encontrar culpables de esos errores.
“Van a comenzar a ver quién tuvo la culpa. ¡No! Frente a Dios reconozca sus errores, el mal momento que vivió y las malas intenciones. Sea humilde para descubrir esos detalles”, agregó.
Además, subrayó que los católicos no deben quedarse solamente en pedir perdón, sino hacer el esfuerzo para aprovechar la Cuaresma para cambiar su vida y lograr la conversión.
“Sea mejor persona y con la gracia de la conversión habrá un ambiente familiar, de trabajo y de relación con los demás más agradable”, señaló.
Vázquez Villalobos dijo que los creyentes deben esforzarse en ser un hombre o mujer nuevos en el interior durante la Cuaresma para estar más llenos de Dios y poder llegar así a la fiesta más importante.
“Y espero que sepa cuál es, no vaya a pensar que sea la Guelaguetza o las fiestas religiosas, como La Asunción de María o El Señor del Rayo. No, la más grande fiesta es la celebración de la resurrección de nuestro señor Jesucristo, tan grande que la seguimos viviendo domingo a domingo”, aseveró.
Imposición de la ceniza
Al término de la celebración eucarística, el arzobispo Vázquez Villalobos impuso la ceniza en la cabeza de decenas de fieles que se congregaron en la Catedral de Nuestra Señora de La Asunción.
