El Gobierno del Estado anunció que busca retirar las estructuras y puestos que actualmente obstruyen el paso en puntos críticos como el Parque del Amor, la calle de Las Casas y las inmediaciones de la Alameda de León, argumentando que la invasión de estas zonas ha impedido el tránsito libre de los ciudadanos.
El anuncio enfatiza una transición hacia la formalidad, advirtiendo que los comerciantes que acepten el reacomodo deberán integrarse al esquema fiscal.
Parque del Amor: Reubicación a cambio de impuestos
La situación en el Parque del Amor es quizás la más visible. La proliferación de "casetitas" sobre el puente y en las entradas ha generado un cuello de botella que bloquea el acceso al nuevo Parque Primavera. Según lo informado por el gobernador Salomón Jara Cruz, ya existen acuerdos con las dos organizaciones que operan en la zona —incluyendo a la "14 de Junio"— para trasladarlas a un espacio específico.
"Hemos platicado con los sindicatos y hemos logrado un lugar para ellos... reacomodarlos y retirar esa parte. Van a pagar sus impuestos, van a tener que cubrir, porque vamos a tener ya un espacio más formal para ellos".
El objetivo es liberar el paso peatonal, desplazando a los vendedores hacia el lado derecho del parque, en un área que será delimitada para darle orden a la actividad comercial que actualmente desborda las aceras.
La calle de Las Casas: Un problema de conectividad
Otro de los frentes de este plan es la calle de Las Casas, una arteria fundamental que conecta el centro con el Periférico. El diagnóstico oficial reconoce que esta vía está "invadida", lo que entorpece tanto el paso de peatones como la circulación de vehículos en una de las salidas más importantes del casco histórico.
De la misma manera, se confirmó que se busca un espacio alternativo para los comerciantes de la etnia triqui que se encuentran en la Alameda. La intención es desahogar el corazón de la ciudad y trasladar la venta de productos típicos a lugares que cuenten con las condiciones necesarias para la actividad comercial sin afectar el entorno urbano.
Inmuebles federales como posible solución
Para lograr este despeje de las calles, la administración estatal evalúa el uso de edificios públicos que hoy no tienen un uso productivo. Un ejemplo mencionado es la antigua oficina de Correos de México, que actualmente se encuentra rodeada de puestos pero con interiores desaprovechados.
"Podemos buscar un espacio digno. Tenemos lo que fue hace mucho tiempo el correos... ahí está cubierto, no sé, de nada. Hay comercios también en esa parte y hay que vender productos típicos, pero podemos buscar un espacio digno".
El plan concluye con la promesa de que no habrá acciones de fuerza, apostando a que el diálogo con los sindicatos sea suficiente para liberar los espacios. El éxito de este anuncio dependerá de si los comerciantes aceptan abandonar la calle para mudarse a espacios cerrados bajo un régimen de contribución fiscal, un reto que administraciones pasadas no lograron concretar
