Pasar al contenido principal

Oaxaca sufrirá los efectos de la crisis de manera progresiva, advierte Carol Altamirano

Foto(s): Cortesía
Luis Ignacio Velásquez

"Oaxaca debe prepararse para enfrentar una de las crisis económicas más graves de los últimos años por la reducción de la recaudación federal participable, caída de divisas por turismo, crisis petrolera, reducción de remesas y parálisis productiva de la entidad por la pandemia del COVID-19", afirmó el secretario de la Comisión Permanente de la 64 legislatura federal, Carol Antonio Altamirano.


Destacó que el estado de Oaxaca depende prácticamente de los recursos federales, de tal manera que el 96 por ciento de los mismos provienen de la federación; esto cuando se calcula que la recaudación fiscal federal caerá en 300 mil millones de pesos, pero podría ser más.


Añadió que el Sistema de Administración Tributaria (SAT) informó que en el primer trimestre del año hubo una alta en la recaudación, pero en el mes de abril se redujo en más de 45 mil millones de pesos, respecto al mismo mes del año pasado, y es previsible que en mayo caiga mucho más.


Lo anterior incluye renglones de ingresos tan importantes como el Impuesto Sobre la Renta (ISR), Impuesto al Valor Agregado (IVA) o el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que forman parte de la recaudación federal participable.


Señaló que además se prevé que los ingresos petroleros también tendrán una proyección negativa porque el precio menor estimado en la Ley de Ingresos, de 49 dólares por barril, ya está desfasado y no hay un repunte en la plataforma de producción. “Entonces el entorno de los ingresos públicos puede ser muy complejo en unos pocos meses”.


El diputado por Morena manifestó asimismo que todavía no se reflejaba el impacto económico de la pandemia, porque son graduales y evolucionan en el tiempo.


Caída de turismo y remesas


Así, las empresas tendrán problemas para cobrar facturas, levantar nuevos pedidos y para mantener a sus trabajadores; en ese contexto, también es esperable que la recaudación disminuya porque no puede existir un mayor gravamen recaudado, cuando la actividad económica es menor; “los pronósticos internacionales marcan una caída del 6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB)”.


Sostuvo que de esta manera los riesgos para los estados y municipios pueden materializarse de manera significativa, tan sólo considerando que los ingresos presupuestarios calculados antes de la pandemia ahora se estima que tengan una pérdida anual de al menos 300 mil millones de pesos.


Explicó que en el caso de Oaxaca hay que agregar la caída de las divisas del turismo y de las remesas, que son importantes fuentes de ingresos locales y ahora por la crisis del COVID-19 sufren una severa merma.


Altamirano Toledo lamentó que ante este panorama no se hayan tomado alternativa para sortear la crisis, porque hasta hoy la Federación no ha otorgado un solo peso extra a los estados, lo único que se ha hecho es adelantar la ministración de participaciones.


Apuntó que es necesario que los diputados y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) dialoguen para buscar mecanismos de apoyo a los estados, porque actualmente no existen contrapesos para redefinir políticas públicas como era el caso de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), que prácticamente se ha mantenido al margen de las decisiones.


300,000 mdp, pérdida anual estiman por la pandemia en el estado


 


“Una crisis debe ser enfrentada entre todos, pero en materia económica no hay coordinación entre la federación, estados y municipios, cada quien está tomando las decisiones que quiere".


Carol Antonio Altamirano, diputado federal 


Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.