Dentro de las facultades de la Procuraduría Estatal de los Derechos de Niños, NIñas y Adolescentes del Estado, se encuentran: verificar que los niños y niñas se encuentren con sus derechos a salvo, si por alguna circunstancia, existe una vulnerabilidad o vulneración a ellos, y no tienen realmente apoyo familiar, pueden ingresar a un centro de asistencia social, en este caso, alguna casa que tiene el sistema para el Desarrollo Integral de la Familia, (DIF) Estatal, informó Araceli Josefin Zárate Martínez, subprocuradora B de dicha dependencia.
Refirió que existe la Ley de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescente, la cual obliga a llevar el proceso entablado en el artículo 123 de la misma, donde se inicia con una detección del caso, “verificamos cual es la situación del caso por la que ese niño está ahí, se desahoga la etapa y se determinan una plan de restitución de derechos, en dicho plan se verifica si tiene alguna red de apoyo alterna”.
Explicó que los niños pueden ingresar a los albergues del DIF cuando sean abandonados, en los casos en que los dejan en el hospital, en la puerta de la iglesia, así como los que sufren alguna violación hacia sus derechos.
En dichos casos se inicia la carpeta de investigación y se pueden dar en adopción, o también otorgarlos a sus familiares que sean cercanos, y se inicia un procedimiento ante el juzgado familiar, para que, sea éste el que valide la custodia de ese niño o niña.
Carecerá de todo menos de las ganas de aprender
“En el caso de los pequeños que se quedan es cuando el agente del Ministerio Público, haya agotado esa carpeta de investigación o determine que no tiene más elementos para que pueda soportar de dónde viene, cuál es su origen, entonces, son susceptibles de poder entregarlo en adopción”, dijo.
El número que se tiene de niños en el albergue son cantidades que se mueven muy rápidamente, “la semana pasada, del dos al ocho de abril se tenían 140 niños en las tres casas, son los fines de semana en que Fiscalía nos canaliza a los niños y niñas y la cantidad es variable”.
NIÑOS EN LAS CASAS, HASTA LOS 18 AÑOS
Explicó que si los niños padecen alguna discapacidad, “si son institucionalizados desde que eran menores de edad, van a permanecer así hasta que concluya su situación de vida, cambie su situación jurídica y que encuentren a su familiar, o hasta que termine su vida”.
En caso de ser adolescentes funcionales, entonces, llegan a los 18 años y entran a un proyecto de vida externo, donde sigue el acompañamiento del sistema DIF, siguen con sus estudios, se les da seguimiento para que continúen con su vida en el exterior.
Aclaró que los padres no están abandonando a sus hijos como en años anteriores, “creo que el problema no es el abandono como tal, sino la designación de derechos, hay más padres y madres que son descuidados en el cuidado de sus hijos, que los están agrediendo físicamente, desatendiendo sus obligaciones y tanto padres como madres ejercen violencia contra ellos, independientemente que existe omisión de cuidados”.
El abandono no representa una gran cantidad, lo que sí representa un caso constante son los delitos de violencia sexual, que muchas de las veces son cometidos por miembros de la familia, “los abandonos por parte de la familia, pero no el que lo dejan en otra parte sino el descuido en el que son sometidos y la violencia física y psicológica, entonces, es más común que se escuche que las vecinas denuncian que la madre les pega a sus hijos”.
LA VIOLENCIA
Destacó que es una hipótesis el hecho de que los pequeños después de vivir tanta violencia se dediquen más adelante a ser delincuentes, “forma parte de una causa, la formación de un niño o niña se da desde que empieza hablar, a socializar, desde ahí inicia su formación, entonces, cuando viven toda esa situación de violencia, por supuesto que permea en su vida futura”.
Un niño que ha vivido agresión toda su vida ha naturalizado la violencia y consecuentemente su forma de sociabilizar será violenta, “es cómo decirle a una persona que es adicto porque lo hace, habría que ver su historia de vida, cuánta violencia vivió para desentramar lo que ha pasado en su historia de vida, pero también creo que niños, niñas y jóvenes son más resilientes y es lo que va a permitir que futuras generaciones también tengan las armas para sobrepasar esto”.
TRINOMIO
A raíz de la reforma a nivel nacional en materia de niños y adolescencia, se ve al estado como un trinomio, juntamente con la sociedad y la familia donde, si alguna de estas tres partes está ausente o existe carencia en atención a estos niños, de alguna de estas figuras, los otros dos entren a suplir.
“En caso de que este niño esté sufriendo de violencia, nos toca a la sociedad hacer una denuncia para que esto no continúe, y al estado de hacer frente a la misma, para la atención y todos los mecanismos de protección, para que a este niño o niña, se le pueda restituir en algún momento dado, sus derechos”, comentó.
Por lo que, urge la sensibilización de los padres de familia, en conjunto con la sociedad y el gobierno para que estos niños que son constantemente sometidos a la violencia, tengan la oportunidad de tener un hogar con la tranquilidad, confianza y sobre todo, la seguridad de que será feliz en compañía de quienes están con ellos.
Ya que de esa forma se logrará que tengan un mejor futuro, fuera de las calles y sobre todo, lejos de las malas compañías y de las prisiones.

