Con más de 64 mil hectáreas dañadas por el fuego en este 2024 en Oaxaca, para el doctor en ecología Ricardo Clark Tapia es urgente una restauración que cumpla con fines ecológicos y reduzca la erosión que se acentúa después de un incendio.
“Cuando hay una recuperación activa, llamada así porque hay una acción humana, muchas veces predomina el contexto estético o comercial”, lo que implica sembrar árboles disponibles en viveros que no suelen ser especies nativas.
#Incendios 🔥 | A más de 20 días del incendio activo en Villa Tepelmeme de Morelos, #Oaxaca, las llamas consumen miles de hectáreas de matorrales xerófilos, hogar de muchas especies endémicas en la Reserva de la Biósfera Tehuacán-Cuicatlán. https://t.co/TGdXaoE0mc
— Noticias Oaxaca NVI (@nvinoticiasoax) May 29, 2024
Un ejemplo de mitigar la desertificación de suelos desprovistos de vegetación es la región de la Mixteca, donde se han sembrado especies de pinos
“Generalmente cuando hay un incendio o un siniestro se reforesta con las especies que hay en vivero y predominantemente con pino”, insiste.
La @CEPCyGR_GobOax informó que en lo que va de 2024 se han visto afectadas 7 mil 400 hectáreas por incendios forestales, por lo que recientemente realizaron la Sesión de Instalación del Subcomité Regional de Prevención y Combate de Incendios Forestales.https://t.co/4EW76K8Rbp >
— Noticias Oaxaca NVI (@nvinoticiasoax) March 25, 2024
No privilegiar la siembra de especies nativas que estuvieron antes de un incendio y dar paso a las que se reproducen en vivero obedece “más bien a un fin estético o comercial y no a un fin ecológico o ecosistémico”.
El ecólogo que enfoca su trabajo en la conservación y sustentabilidad de recursos naturales tiene claro que después de un incendio los suelos incrementan su sensibilidad a la erosión.
Si es un incendio de alta intensidad, precisa, se lleva toda la vegetación de un área y deja el suelo descubierto, afectando “prácticamente los procesos de infiltración” de agua.
Los efectos negativos posteriores a un incendio se ven ya mismo con las primeras lluvias registradas en el estado, por ejemplo en Ixtlán de Juárez, sede de la Universidad de la Sierra Juárez (Unsij), donde en febrero pasado se presentó uno.
De forma preliminar, la Comisión Nacional Forestal estima que el incendio en Tepelmeme Villa de Morelos, #Oaxaca, ha consumido hasta el momento cerca de mil 800 hectáreas, cien más que las reportadas por la Comisión Estatal Forestal. https://t.co/I7wIf02Tjd
— Noticias Oaxaca NVI (@nvinoticiasoax) May 23, 2024
“Se han presentado lluvias ligeras, de baja intensidad que ya han generado deslaves e incluso a nivel de ecosistema hay modificaciones porque se están generando nuevos arroyos, por el proceso de escurrimiento”, explica.
Las zonas donde hubo un incendio “quedan muy sensibles a los procesos de erosión y las lluvias que se vienen ahora son una amenaza”.
