TEHUANTEPEC, Oaxaca.- Devotos del Istmo de Tehuantepec se despidieron de la reliquia de San Judas Tadeo, tras su estancia de dos días en la Diócesis de Tehuantepec, donde congregaciones católicas acudían desde muy temprano para rendirle devoción.
Este viernes, a las 19:00 horas, se ofreció la última misa encabezada por el Obispo de la Diócesis de Tehuantepec, Monseñor Crispín Ojeda Márquez, quien desde la recepción de la reliquia destacó que la visita debe ser un motivo para no decaer en la fe.
Los días 7 y 8 de noviembre, la Catedral de Santo Domingo en Tehuantepec fue el centro de atención de miles de fieles seguidores de San Judas Tadeo, procedentes de diferentes parroquias que acudían con fervor religioso para rendirle devoción a la imagen.
En el último día de visita, los feligreses hicieron largas filas para ver el fragmento de hueso de uno de los brazos del santo, exhibido desde el pasado jueves.
Algunas personas acudían a la iglesia con la imagen de San Judas Tadeo en brazos, otros traían veladoras que posaban frente a la reliquia para que los bendiga según la costumbre, algunos más llevaron flores u objetos representativos que recuerden la visita de la reliquia.
Apenas terminaba la misa anunciada, afuera de la iglesia, decenas de fieles de otras comunidades católicas esperaban el inicio de la siguiente. Este viernes hubo seis celebraciones litúrgicas, tres en la mañana, y otro tanto en la tarde.
Este 9 de noviembre a las 06:00 horas, la reliquia de San Judas Tadeo saldrá de la Catedral de Tehuantepec rumbo a la Diócesis de Puerto Escondido.
Llegada a Tehuantepec
El 7 de noviembre, El Sagrario, capilla anexa a la Catedral, recibió la reliquia de San Judas Tadeo, “El apóstol de lo imposible”. Inició con una procesión de fieles católicos de los distintos barrios de Tehuantepec a las 12:00 del día hasta la iglesia de Santo Domingo, donde el Obispo Crispín Ojeda ofició una misa a las 13:00 horas.
La peregrinación de San Judas Tadeo por el país empezó el 29 de julio con una misa en la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México. Posteriormente, la reliquia fue trasladada a la iglesia de San Hipólito, en el centro histórico de la capital mexicana, donde permaneció los días 1 y 2 de agosto, para que los fieles pudieran rendirle homenaje.
El recorrido de la anunciada reliquia continuará hasta los primeros meses del 2025, debido a la gran devoción que le rinde el pueblo católico.
