La crisis que vive la capital del estado a partir del cierre del tiradero ubicado en Zaachila evidencia invasión de botellas desechables de tereftalato de polietileno (PET), así como envases y embalajes desechables de poliestireno expandido (unicel).
Si bien estos nunca se fueron con la llamada Ley Antipet, el revés que le dio la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) al declararla inconstitucional, los afianzó como los residuos que más se generan.
“Esto ya no deberíamos de verlo, la ciudadanía tendría que estar trabajando en cómo reducir su uso para atender de fondo una problemática que nos aqueja a todos”, señaló Martín, quien es originario de la Mixteca.
La capital del estado se encontraba en esa ruta, sin embargo, fue frenada. Hoy, la resaca tras las fiestas de muertos dejó en los cestos públicos y en las esquinas de las calles cerros de bolsas de basura atiborradas con envases de pet y materiales de unicel.
En abril de 2019 el Congreso del Estado de Oaxaca aprobó una iniciativa con diversas reformas y adiciones a la Ley para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos Sólidos, que buscaba prohibir en todo el estado la venta, distribución o uso de botellas desechables de plástico, así como de envases y embalajes desechables de unicel, con el fin de prevenir la contaminación ambiental que generan.
Tras una serie de resistencias y amparos, finalmente las empresas empezaron a transitar en la eliminación de estos materiales, pero en julio de este año la SCJN dio un paso atrás.
Según los magistrados de la Segunda Sala de la SCJN, las y los diputados locales y el estado de Oaxaca no tenían competencia para establecer prohibiciones a la venta, distribución o empleo de envases y/o embalajes con PET y/o unicel.
La resolución respondía así al amparo interpuesto por la empresa PROPIMEX S. A. de C.V bajo el argumento de que viola los derechos humanos contenidos en los artículos 1, 4, 5, 13, 14, 16, 25, 28 y 73 de la Constitución.
Estudios de la UNAM revelan que en México se producen 300 millones de toneladas de plásticos al año, de las cuales sólo se recicla 3%. El tereftalato de polietileno o PET es un gran problema por todos los desechos que se generan, y México se encuentra entre los países que más desechos de PET produce. Se estima que al año se producen alrededor de 200 botellas de PET por cada mexicano.
