En cuatro ocasiones que el tumor maligno (hepatocalcinoma celular III) en el hígado de Axel le ha hecho entrar a quirófano, sus padres Petra e Hilario han comprobado que encontrar donantes altruistas equivale a buscar una aguja en un pajar y en ese intento han acumulado 24 unidades de sangre por reponer al Hospital de la Niñez Oaxaqueña Doctor Guillermo Zárate Mijangos.
“El Hospital está en quiebra” y además de pagar 10 mil 500 pesos en un banco de sangre privado por una unidad de plaquetas, Hilario debió gestionar 12 mil pesos de insumos y pagar lo que corresponde a otros tres mil para que la intervención quirúrgica, programada para el lunes, pudiera realizarse.
“Uno no batallaría si en verdad hubiera donadores altruistas, pero debemos conseguirlos y, a veces, no se puede”, dice.
Además de pagar por los componentes sanguíneos, ahora debe costear los días de hospitalización y la estancia más reciente, que fue de 7 días, equivalía a 7 mil pesos, pero “tratando de hablar con ellos (los directivos del Hospital) a veces pagamos tres mil o dos mil”.
Desde noviembre que le diagnosticaron este tipo de cáncer en su hijo de 17 años, Petra ha visto cómo “la deuda” de unidades de sangre ha crecido porque no han encontrado donadores, como ayer que uno de sus sobrinos intentó donar junto con su esposa, pero no pasaron los exámenes previos.
El Hospital de la Niñez, ubicado en San Bartolo Coyotepec y que atiende a pacientes pediátricos con cáncer que no cuentan con seguridad social, proporcionó una unidad de plaquetas, pero la familia tuvo que conseguir la otra y la única manera fue pagando por ella.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que para que no exista desabasto de sangre se requiere que al menos 50% de las donaciones sean altruistas para ayudar a aumentar la esperanza y la calidad de vida de pacientes con enfermedades mortales.
La realidad es que mientras en países como Alemania el 90% de las donaciones de sangre son altruistas, en México 97% son por recuperación, ya sea porque acuden para donarle a algún familiar o persona conocida que la requiere.
Si una persona cumple con los requisitos médicos para donar sangre, se le extraen 450 mililitros que equivalen a una décima parte de la que circula en su cuerpo y que puede reponer a la brevedad.
