Con una agenda de tres días llenos de actividades religiosas, culturales y populares, los habitantes de El Espinal celebraron con fervor las festividades anuales en honor a la Virgen del Rosario, patrona de la comunidad.
Los festejos fueron coordinados y organizados por los mayordomos de este año, Juan Carlos Palacios y su esposa Lupita Reyes, quienes sumaron esfuerzos con los pobladores para mantener viva una de las tradiciones culturales más arraigadas e identitarias de esta demarcación en la región del Istmo.
Las celebraciones de la fe comenzaron formalmente el pasado viernes con la tradicional calenda o "lavada del maíz", un recorrido donde participaron familias enteras, bandas de música filarmónica y diversas delegaciones que llenaron de color las principales calles de la población.
Para el día sábado, la comunidad se congregó para presenciar el esperado “Paseo de los Toros”, el cual partió de la casa de la mayordomía; las actividades continuaron el pasado domingo desde las 5 de la mañana con la labrada de cera, seguida por la tarde con un baile popular donde mujeres con trajes regionales y caballeros disfrutaron la coronación de la reina de las fiestas.
Año con año, esta tradicional festividad religiosa que se complementa con la Vela en el mes de mayo, logra reunir a habitantes locales, turistas y paisanos radicados fuera de la comunidad que regresan a su tierra natal para participar activamente en cada una de las ceremonias.
Este encuentro anual no solo fortalece la devoción hacia la Virgen del Rosario, sino que también funciona como un motor para consolidar la identidad cultural, dinamizar la convivencia comunitaria y preservar el patrimonio intangible de la región istmeña.
