Empresarios y organizaciones ciudadanas de Oaxaca alzaron la voz contra las manifestaciones magisteriales. A través de una carta pública enviada al Gobierno de México y a las autoridades estatales y municipales, exigieron poner un alto definitivo a las acciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
El grupo de afectados —donde participan organismos como la COPARMEX, CANACO, CANIRAC y la Asociación de Hoteles y Moteles— advirtió que Oaxaca vive una crisis insostenible debido al plantón en el Centro Histórico, las marchas y los constantes bloqueos de los maestros.
El límite del derecho a la protesta
En su mensaje, los empresarios aclararon que respetan los derechos laborales de los maestros y defienden la educación pública. Sin embargo, rechazaron por completo la forma en que el sindicato presiona a las autoridades.
"Reconocemos que todo ciudadano puede demandar libremente lo que considere justo... Pero cuando una causa necesita cerrar carreteras, colapsar hospitales y asfixiar negocios para ser escuchada, el problema ya no es de comunicación: es de imposición", afirma el documento.
Los firmantes señalaron que estas protestas ya no afectan a los políticos, sino que dañan directamente los derechos de la gente trabajadora, quitándoles la libertad de circular, de trabajar y de ir al médico.
¿A quiénes dañan realmente los bloqueos?
Las cámaras de comercio explicaron que el dinero que se pierde por los bloqueos no lo paga el gobierno, sino la gente más vulnerable y los trabajadores que viven al día.
Por un lado, las tienditas y microempresas reportan pérdidas económicas que ya no podrán recuperar, mientras que los restaurantes y hoteles sufren por la falta de clientes y la cancelación masiva de turistas que decidieron no viajar a Oaxaca. Al mismo tiempo, el sector de los transportistas y repartidores se ve gravemente afectado; los taxistas y choferes de carga ganan mucho menos dinero porque pasan horas atrapados en el tráfico desperdiciando gasolina, lo que además frena la llegada de alimentos y productos básicos a la ciudad. Finalmente, esta crisis golpea la salud y la educación, ya que los cierres de calles retrasan el paso de ambulancias, impidiendo que los pacientes lleguen a sus citas en los hospitales, mientras que miles de niños siguen sin clases.
El reclamo: "Esto no es justicia social"
El pronunciamiento de la Iniciativa Privada (IP) cuestiona el discurso que los maestros han usado por años para justificar sus movilizaciones. Los ciudadanos y empresarios concluyeron que las protestas de la CNTE terminan empobreciendo a la misma gente que dicen defender.
"No hay justicia social en una protesta que empobrece al comerciante, paraliza al trabajador y castiga al ciudadano que nada decidió", señalaron.
Hasta el momento, ni el Gobierno de México ni el Gobierno del Estado de Oaxaca han dado una respuesta oficial a esta petición, ni han llamado a una mesa de diálogo para resolver la crisis.
