En los mercados, talleres familiares, puestos ambulantes y pequeños negocios que operan fuera de la formalidad se mueve una parte fundamental de la economía oaxaqueña. Para miles de familias, este sector no representa una opción temporal, sino la principal fuente de ingresos para sobrevivir día a día.
Durante el último trimestre de 2025, quienes dependen de estas actividades recibieron una noticia positiva: sus ingresos aumentaron 6.4 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior, de acuerdo con las más recientes Mediciones de la Economía Informal Trimestral por Entidad Federativa (MEITEF) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El incremento significó un alivio para los hogares que enfrentan el constante aumento en el costo de vida. Sin embargo, detrás de la mejora en los ingresos persiste una realidad compleja: la mayoría de estos trabajadores continúa desempeñándose sin acceso a seguridad social, atención médica, vacaciones pagadas o prestaciones laborales.
Crece el dinero, pero no al mismo ritmo la productividad
Aunque las remuneraciones mostraron un avance importante, la producción generada por la economía informal en Oaxaca creció a un ritmo más moderado. El Valor Agregado Bruto (VAB), indicador que mide la riqueza generada por este sector, registró un aumento anual de apenas 3.3 por ciento.
Los datos revelan además diferencias importantes dentro del propio sector informal. Los pequeños negocios familiares, comerciantes por cuenta propia y actividades sin registro formal mostraron un crecimiento de 4.3 por ciento, convirtiéndose en el principal motor de esta expansión.
En contraste, las llamadas "otras modalidades de la informalidad", que incluyen a trabajadores contratados por empresas o patrones sin acceso a prestaciones legales, apenas crecieron 1.3 por ciento, reflejando un estancamiento en su capacidad productiva.
Más empleo informal, menos emprendimiento
Uno de los hallazgos más relevantes del reporte es el cambio en la composición del empleo informal en Oaxaca.
Mientras los negocios independientes y familiares registraron una caída de 1.3 por ciento, el número de trabajadores asalariados sin prestaciones aumentó 4.6 por ciento. En conjunto, la ocupación informal creció 2.2 por ciento durante el periodo analizado.
Este comportamiento sugiere que cada vez más personas están dejando sus actividades independientes para incorporarse a empleos donde, aunque reciben un ingreso constante, continúan laborando sin protección laboral ni acceso a derechos básicos.
Para miles de trabajadores, ganar un poco más no significa necesariamente vivir con mayor seguridad.
"Qué bueno que entre un poco más de dinero a la casa, pero seguimos viviendo al día. Si uno se enferma o deja de trabajar una semana, no hay quién responda", comenta Juana Martínez, comerciante en la ciudad de Oaxaca.
Oaxaca avanza, pero por debajo del promedio nacional
A pesar del crecimiento en los ingresos, Oaxaca continúa rezagado frente a la tendencia nacional. Mientras en la entidad las remuneraciones en la economía informal aumentaron 6.4 por ciento, a nivel país el promedio fue de 9.3 por ciento.
El empleo informal también avanzó a un ritmo menor que el observado en el conjunto nacional, donde el crecimiento alcanzó 3.3 por ciento. Al cierre del periodo, más de 17.3 millones de personas trabajaban en condiciones de informalidad en México.
Las cifras confirman que la economía informal sigue siendo uno de los principales pilares de sustento para las familias oaxaqueñas. Sin embargo, también evidencian un desafío persistente: transformar el crecimiento de los ingresos en empleos con estabilidad, derechos laborales y acceso a la seguridad social.
