Una ola de indignación y desesperación se desató en pleno centro de la capital oaxaqueña, luego de que presuntas víctimas de la sucursal de Banco Azteca —ubicada en la esquina de las calles 20 de Noviembre y Aldama— se manifestaran públicamente para denunciar un presunto desfalco masivo. Los afectados señalan de manera directa a un excolaborador de la empresa, identificado como Saúl Ezequiel B. L., y a la exgerente del establecimiento, de nombre Noelia, de haber operado una presunta red de corrupción interna para tramitar créditos y productos inexistentes a sus espaldas.
El modus operandi denunciado, según los testimonios recopilados durante la protesta, consistía supuestamente en utilizar los datos y firmas de los usuarios que acudían por créditos menores. Tiempo después, los sistemas de la financiera comenzaron a reflejar deudas que en varios casos superan los 140 mil pesos por cliente debido a la presunta asignación irregular de artículos costosos, como hasta cuatro frigobares por cuenta, sin el consentimiento de los titulares. Pese a que los señalados ya no laboran en el establecimiento, los afectados reclaman que Banco Azteca mantiene la exigencia de los cobros mediante despachos de cobranza.
Acoso y presuntas amenazas de embargo: el drama de las víctimas
A las puertas de la sucursal, los manifestantes relataron el calvario psicológico y económico que viven diariamente. El supuesto personal de cobranza de la institución acude constantemente a sus domicilios particulares y satura sus líneas telefónicas con un tono que los usuarios califican como abiertamente intimidatorio, exigiéndoles liquidar saldos que ellos aseguran jamás haber consumido, bajo supuestas advertencias de proceder contra sus viviendas.
Una de las denunciantes exhibió las querellas presentadas ante las autoridades y relató detalladamente la situación que enfrenta desde que descubrió el aparente engaño:
"Al día me hacen 100 llamadas de hostigamiento. Cuando llegan los cobradores a mi casa y de mi familia, dicen que tengo que pagar intereses y atrasos que se van acumulando. No es justo, yo no voy a pagar una deuda que yo no hice; pago lo que yo pedí, no lo que ese señor hizo. El gerente actual me dijo que enviaría un correo a Banco Azteca con mi caso, pero no ha hecho nada porque me siguen llamando con amenazas de que ya estoy en Buró de Crédito, que van a proceder contra mi persona y que me van a quitar mi casa, mi único patrimonio, dejándome en la calle", manifestó de manera textual la afectada.
La ciudadana explicó que la problemática inició cuando un cobrador tocó a su puerta para reclamarle supuestos atrasos. Ella argumenta que únicamente sostenía una cuenta real por una cantidad menor de 3 mil 323 pesos; sin embargo, al acudir a la sucursal para aclarar la situación, se percató de la magnitud del presunto desfalco.
"Ahí fue donde me enteré de que el señor me hizo el fraude. Aquí traigo las pruebas, traigo el historial donde me cargaron el costo de un frigobar de 33 mil pesos, más los atrasos... ¡Dice Banco Azteca que mi deuda total por el fraude que hizo el señor Ezequiel ya va en 140 mil 731 pesos! No sé en qué momento sacó ese dinero, qué archivos usó, pero yo no estoy dispuesta a pagar algo que no pedí ni compré. Exijo que se investigue a fondo y que Banco Azteca se haga responsable de lo que hicieron la gerente Noelia y sus trabajadores", sentenció la denunciante.
Aunque las denuncias correspondientes ya fueron formalmente presentadas ante la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) y se dio parte a la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), las familias oaxaqueñas señalaron que siguen desamparadas y sin una respuesta clara por parte de la institución. Los manifestantes advirtieron que continuarán con las movilizaciones hasta que las autoridades esclarezcan los hechos y se determine la presunta responsabilidad legal de los implicados.
