Texto y fotos: Giovanna Martínez
Ningún niño o niña debe perder la capacidad de soñar y desear que ese sueño algún día se convierta en realidad.
Ese es el caso de Juan Gutiérrez Vásquez, un niño de 12 años de edad que ha aprendido a elaborar el bordado tradicional y que ha plasmado en sus prendas todo lo que su imaginación le permita, al grado de fusionar la geometría con una máquina de coser.
Juan se volvió famoso en redes sociales, luego de que el pasado 20 de marzo, a través de la página de Semilleros Creativos de Textiles en Tlahuitoltepec, se difundiera una foto de una de sus más recientes creaciones, un vestido elaborado para su sobrina.
Taller
Juan ingresó al taller de Semilleros Creativos gracias a su hermana, quien acudió luego de que fuera lanzada una convocatoria, “también él puede entrar”, preguntó.
La maestra del taller, Griselda Hernández Gómez, asegura que el taller está enfocado a niños, niñas y adolescentes que gusten aprender la técnica del bordado tradicional.
Entonces Juan decidió acudir al taller y durante los primeros días, pensó en renunciar, ya que se desesperaba, debido a que no le salía el diseño que le interesaba hacer.
El menor luchó contra sus pensamientos y se enfocó en sus objetivos, en su vivienda cuenta con una máquina de coser propiedad de su hermana, con la que empezó a practicar y poco a poco se fue sintiendo feliz y capaz al descubrir que tenía talento.
“Yo al principio tenía miedo de que Juan ya no quisiera seguir, ya que en la comunidad aún se discrimina a los hombres que bordan, tenía miedo de que esos comentarios lo hicieran renunciar y rendirse”, expresa la maestra Griselda.
Discriminación por roles de género
A pesar de su edad, Juan ya ha sido víctima de la discriminación, pues en distintas ocasiones le han recriminado el por qué acude a un taller de bordado.
“Ellos me dicen que eso es para niñas y no para niños, que yo ya no debo de coser y nada, que lo que hago es sólo para niñas”, dijo.
Afortunadamente, los comentarios no han coartado sus ánimos y ahora ve en el bordado una oportunidad para tener a qué dedicarse cuando sea un adulto.
“En un futuro me gustaría ser artesano o diseñador de modas, me siento muy feliz de que mis bordados queden bonitos y que las personas lo usen”, expresa.
Para su maestra Griselda, Juan ha innovado en el bordado, ya que gracias a su imaginación, ha podido elaborar piezas que son dignas de admiración.
Asegura que en la actualidad niños y niñas ya no deberían de enfrentar dificultades para desenvolverse en la sociedad, desea que Juan ponga el ejemplo para que muchos más niños quieran aprender este arte.
En tanto, Juan asegura sentirse contento de sus raíces y de pertenecer a la comunidad de Santa María Tlahuitoltepec, el mensaje que le da a todos los niños y niñas de Oaxaca es que sigan soñando y se propongan metas y que sigan adelante con lo que quieran ser en un futuro.
Él sueña con algún día convertirse en artesano o diseñador de modas y que su arte traspase fronteras.
Semilleros Creativos de Textiles en Tlahuitoltepec
En esta comunidad enclavada en las montañas de la región Mixe, entre paisajes verdes y cielos azules, mujeres buscan heredar el conocimiento ancestral a las nuevas generaciones y qué mejor que un taller donde niños y niñas aprendan el bordado tradicional de Tlahuitoltepec.
La promotora de participación infantil y juvenil de Semilleros Creativos de Textiles en Tlahuitoltepec, Cecilia Dolores Gómez Martínez, detalla que este taller se creó gracias a la Secretaría de Cultura del gobierno de México.
El taller inició en el año 2019, el cual tiene como objetivo fomentar la cultura dentro de la comunidad, además, le da la oportunidad a los menores de poder adquirir un oficio para la adultez, ya que a veces, muchos no tienen la oportunidad de estudiar una profesión.
La pandemia afectó a los niños, ya que se tuvieron que suspender las clases presenciales, pero no fue un impedimento para continuar aprendiendo, pues las maestras no dejaron de aleccionar a los niños y acudir hasta sus viviendas.
Actualmente en el taller hay un número importante de niños y aún se carece de algunos materiales, como por ejemplo de máquinas de coser, a pesar de esto, los niños no dejan de asistir a clases, aunque algunos durante la clase se mantienen observando.
“Ellos tienen las ganas de aprender y a veces la falta de máquinas puede llegar a limitarlos, pero las maestras siempre buscan la manera para que ellos avancen y no se desanimen”, asegura Cecilia.
Las prendas que elaboran, los niños se lo llevan a casa y deciden qué hacer con sus creaciones, además, sus trabajos son presentados durante los tiempos de cosecha en la comunidad o cuando todos los semilleros de Oaxaca y México se reúnen.
“El objetivo del taller es difundir la cosmogonía de la comunidad, el origen de nuestros bordados y cómo está relacionado con la naturaleza e historia”, comenta.
"Mi papá y mi mamá me dicen que siga adelante, y no pierda la meta, a todos los niños les digo que no pierdan sus sueños y que sigan adelante con lo que quieran ser en un futuro".
Juan Gutiérrez Vásquez
Alumno
“Yo al principio tenía miedo de que Juan ya no quisiera seguir, ya que en la comunidad aún se discrimina a los hombres que bordan, tenía miedo de que esos comentarios lo hicieran renunciar y rendirse".
Griselda Hernández Gómez
Maestra
