Citlalli López
En repudio a la violencia feminicida, colectivas feministas, madres y familiares de víctimas de feminicidio, instalaron en Oaxaca la “Monumenta”, como un grito permanente de justicia frente a los más de 570 feminicidios cometidos en la entidad a lo largo de los últimos cinco años.
El símbolo de hierro, cuyo peso es de 300 kilogramos y 3.50 metros, fue instalado en la explanada de la Fuente de las Ocho Regiones durante la madrugada de este 25 de noviembre, Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra Niñas y Mujeres.
Dos días antes, colectivas feministas, activistas, familiares de víctimas de feminicidio y defensoras de derechos humanos resguardadas por la Brigada Marabunta, se instalaron en un campamento feminista acompañando un altar de luces en memoria de las mujeres asesinadas en la entidad en donde han permanecido día y noche. Este viernes desarrollarán en ese espacio un tendedero de denuncia contra deudores alimentarios morosos.
Con esta acción, suman al menos ocho símbolos de resistencia y lucha levantados en todo el país por grupos feministas: Ciudad de México (8 de marzo de 2019), Estado de México (25 de noviembre 2019), Jalisco y Quintana Roo (25 de noviembre de 2020), por citar algunas.
Chiapas y Morelia también instalaron, pero fueron retiradas por las autoridades, en este sentido activistas oaxaqueñas hicieron un llamado a las autoridades estatal y municipal a no dañar ni menoscabar el símbolo de expresión, de repudio a la violencia feminicida y feminicidio.
“Hoy develamos la monumenta contra el feminicidio y la violencia feminicida en Oaxaca como una forma de visibilizar que en Oaxaca nos están matando y las autoridades son cómplices por su simulación y no accionar con debida diligencia. No queremos más mujeres, violadas, acosadas, desaparecidas ni asesinadas”, señalaron durante la lectura de su pronunciamiento.
De un lado, la monumenta de Oaxaca tiene inscrita la leyenda sobre el puño alzado “Alto a la Violencia Feminicida”, en la parte central “Fue el Estado”; del otro lado se lee “Ni perdón, ni olvido” y “Ni una más”.
“Una vez más las mujeres oaxaqueñas hemos salido al espacio público, a las calles para seguir haciendo historia marcada por miles de feminicidios, violencia sexual y desapariciones de hermanas”, expresaron.
La defensora de derechos humanos, Yesica Sánchez Maya, explicó que en Oaxaca hubo una reflexión previa para nombrarla monumenta y no antimonumenta.
“Ante la impunidad nosotras estamos construyendo nuestras maneras de cuidarnos, sanarnos y acompañarnos ante la pérdida de nuestras hermanas asesinadas, ante la ausencia de nuestras hermanas desaparecidas, ante las violencias cotidianas. Transformamos el dolor en dignidad, la tristeza en rebeldía y la impotencia en esperanza”, destacaron.
"Transformamos el dolor en dignidad, la tristeza en rebeldía y la impotencia en esperanza”.
Yesica Sánchez Maya
Defensora de derechos humanos
Símbolo de hierro
300 kilogramos de peso
3.50 metros de alto
