Representantes de cuatro empresas que en la actualidad tienen la concesión para brindar el servicio de transporte público en la ciudad de Oaxaca, mostraron su rechazo al cambio de figura legal de concesionario a permisionario.
“Estamos dispuestos a participar en el proyecto, pero bajo la figura de concesión, ya que eso representa seguridad jurídica para nosotros”, indicó uno de los empresarios.
Conferencia a puerta cerrada
El pasado sábado, en conferencia a puerta cerrada, ya que sólo se podía ingresar por invitación, representantes de las empresas Sociedad Cooperativa Choferes del Sur S.C.L.; Transportes Urbanos y Suburbanos Guelatao; Transportes Urbanos y suburbanos de la Ciudad de Oaxaca S.A. y Servicio Express de Antequera S.A. manifestaron su rechazo a la figura de permisionario, argumentando que esto podría afectarles financieramente.
Los empresarios aseguraron que el gobierno del estado pretende experimentar con el transporte, incluso afirman que algunas rutas desaparecerán afectando a la ciudadanía.
Además, comentaron que este proyecto podría dejar sin empleo a operadores y personas involucradas en el negocio, como despachadores, mecánicos, talacheros, secretarias, contadores, ayudantes, lavadores e incluso personas que comercializan alimentos. Afectando al menos a 2 mil trabajadores.
BinniBus
El Gobierno del Estado de Oaxaca ha iniciado un proceso de transformación en el sistema de transporte público, pasará de operar con concesionarios a implementar un nuevo esquema de permisionarios. Esta medida, impulsada por la Secretaría de Movilidad (Semovi), busca modernizar el servicio y poner fin a décadas de desorden y conflictos en el sector.
Según la Semovi, el modelo actual basado en concesiones ha generado serios problemas, que la misma ciudadanía ha podido constatar, unidades en mal estado, falta de capacitación en los conductores, entre otros, además de la concentración del poder en manos de empresarios conocidos como el "pulpo camionero".
Permisos son temporales
A diferencia de las concesiones, que otorgan derechos de operación por varios años -a veces décadas-, los permisos son temporales, revocables y sujetos a evaluación continua. Con esto, el gobierno busca tener mayor control sobre quién opera, cómo lo hace y bajo qué condiciones.
De acuerdo con autoridades, el nuevo modelo permitirá reorganizar rutas y ampliar la cobertura, retirar permisos a quienes incumplan reglas, así como exigir estándares como unidades modernas, trato digno al pasajero, sistemas de pago electrónico y geolocalización GPS.
Concesionario y un permisionario del transporte en Oaxaca
En Oaxaca, existen distintas figuras legales que regulan quién puede operar el transporte público y bajo qué condiciones. Dos de las más importantes son la de concesionario y la de permisionario, y aunque muchas veces se usan como sinónimos en el lenguaje común, tienen diferencias claras en la ley.
Un concesionario es una persona física o moral que ha recibido por parte del Gobierno del Estado una concesión, es decir, un derecho formal y legal para prestar el servicio público de transporte, como los taxis, mototaxis, urbanos o foráneos.
Este derecho se otorga tras un proceso oficial, y le permite al concesionario trabajar legalmente dentro de una ruta o zona específica. La concesión tiene una duración establecida, puede renovarse y, en algunos casos, hasta heredarse o transferirse, siempre con autorización.
Las diferencias
Por su parte, el permisionario también recibe autorización para operar, pero ésta es de tipo temporal, limitada y revocable. Es decir, el permiso no tiene el mismo peso legal que una concesión, y generalmente se otorga para servicios especiales o complementarios, como el transporte escolar, turístico o de carga.
A diferencia de los concesionarios, los permisionarios no tienen un derecho adquirido, por lo que la autoridad puede revocar el permiso en cualquier momento si no se cumple con lo establecido.
Ambas figuras están contempladas en la Ley de Movilidad para el Estado de Oaxaca, pero es importante que la ciudadanía conozca sus diferencias, ya que de ellas depende qué tipo de servicio pueden ofrecer las unidades de transporte y bajo qué regulación deben operar.
