En el marco del Día Internacional del Trabajo, sindicatos salieron a marchar a las calles. Desde las 7:00 horas, integrantes del Sindicatos Democráticos partieron desde la Fuente de las Ocho Regiones, marcando el inicio de una jornada de protestas.
Salud y Educación: El grito por lo básico
La crisis en el sector salud fue uno de los motores más visibles de la jornada. Al frente de la Sección 35 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud en México (SNTSA), Omar López Sánchez denunció una realidad que contradice las cifras oficiales: hospitales operando con menos del 20% de insumos necesarios y un déficit de 650 trabajadores en todo el estado. "Ya no más demagogia", sentenció el dirigente antes de entregar un pliego petitorio que exige medicamentos reales y transparencia total.
Por su parte, la Sección 22 de la CNTE marchó desde Brenamiel con una advertencia clara: de no haber respuestas satisfactorias a sus demandas estatales y federales, el magisterio someterá a consulta un paro nacional para finales de mayo o principios de junio. A ellos se sumaron jubilados de la CFE denunciando descuentos injustos y trabajadores del STEUABJO que partieron desde Santa Rosa, todos compartiendo un mismo escenario de exigencia.
La ruptura: Fuego y golpes frente a Palacio
Lo que inició como un ejercicio de libertad sindical escaló hacia la violencia al llegar al primer cuadro de la ciudad. Mientras el contingente principal del Sindicato de Trabajadores de los Poderes del Estado e Instituciones Descentralizadas de Carácter Estatal de Oaxaca (STPEIDCEO) avanzaba de manera pacífica, la tensión estalló con el grupo de burócratas afectados por el Decreto 24. Los inconformes, que reclaman la supresión de más de 1,300 plazas, radicalizaron su protesta frente al Palacio de Gobierno.
Los manifestantes realizaron la quema de gorras y objetos en plena plaza pública. Además, se reportaron agresiones físicas y enfrentamientos en la calle de Trujano y el Zócalo, dejando al menos un trabajador lesionado y una estampa de caos en el Centro Histórico.
El contraste del Zócalo
Al cierre de la jornada, el Zócalo ofrecía una imagen de profundos contrastes. Mientras las cúpulas sindicales reiteraban su llamado al diálogo y las cenizas de la protesta aún humeaban frente a las vallas del Palacio, el comercio informal aprovechó el flujo masivo para saturar de puestos la Alameda de León y los portales. Entre el humo de las consignas y el de los puestos ambulantes, Oaxaca vivió un 1 de mayo marcado por una crisis de salud galopante, el descontento burocrático y la eterna persistencia del conflicto social.
