San Antonio de la Cal, Oaxaca.- Don Álvaro recuerda que fue en 2020 cuando comenzó a ver en el paraje Panteón Nuevo, que algunos árboles estaban siendo derribados para construir casas, lo cual le preocupó.
Durante cuatro años, ha observado cómo los parajes El Zopilote, Cobao, Panteón Nuevo y Punta Vizcaya han sido invadidos, pero a pesar de que lo han expuesto con las autoridades, estas no hacen nada al respecto.
Álvaro García Méndez es Comisariado Ejidal de San Antonio de la Cal desde 2022, por lo que ha visitado diferentes dependencias para exponer este problema que está consumiendo casi 15 hectáreas de áreas verdes para convertirse en espacio para viviendas de algunas personas ajenas al municipio.
Reconocimiento olvidado
El comisariado menciona que hace más de 15 años comenzaron a reforestar toda la zona e incluso el gobernador del estado, Salomón Jara, quien en ese momento era secretario de Desarrollo Agropecuario, Forestal y Pesquero del Gobierno de Oaxaca, les otorgó un reconocimiento por esa labor.
“Le mandamos al gobernador una copia de ese reconocimiento para que recuerde y proteja el área que ha sido destrozada por todos esos invasores”, señala.
Agrega que ellos tomaron el cargo en 2022 y pudieron observar que no se hizo alguna labor o acción para exponer la invasión, por lo que ellos buscaron alguna estrategia para llegar a algún acuerdo y dejar libres esas zonas.
Don Álvaro relata que han hecho mesas de diálogo, de conciliación, se ha presentado el Gobierno del Estado, han hecho minutas de acuerdos, pero todo “ha sido pérdida de tiempo porque nunca han respetado todo eso”.
Menciona que el comisariado no quiere que la ciudadanía se enfrente a los invasores, pues incluso son personas violentas que tiran balazos al aire y provocan miedo en este municipio.
Subraya que la falta de compromiso con el ayuntamiento del comisariado anterior provocó que creciera el número de personas que comenzaron a invadir los cerros de San Antonio de la Cal.
Reforestación para prevenir
“Duele que el Gobierno del Estado no sensibilice con lo que está ocurriendo, pues básicamente es un ecocidio”, declara el comisariado.
Explica que buscaron opciones para que dejen de invadir algunas zonas, por lo que la reforestación y vigilancia de este lugar ha sido la solución mientras el gobierno resuelve el tema de la invasión.
En el caso de El Cazahuete, comenzaron a ver trazos de que iban a comenzar a construir e invadir y no sabían qué hacer, por lo que se acercó la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Secretaría de Medio Ambiente, Biodiversidad, Energías y Sostenibilidad, quienes les plantearon un proyecto.
“Dijimos que sí porque ya no queríamos que se extendiera más la invasión”, asegura.
Es así como constantemente están cuidando esta área y evitando que se construyan más casas; no obstante, esperan que haya una solución, que reubiquen a las personas y también que las próximas autoridades municipales y ejidales sean conscientes del daño que está provocando el derribo de árboles y construcción de viviendas.
PARA SABER
2020, año en que comenzó la invasión de personas en San Antonio de la Cal
De 15 hectáreas se han apoderado los invasores
15 años tenían los árboles que fueron derribados para construir viviendas
Parajes invadidos:
- El Zopilote
- Cobao
- Panteón Nuevo
- Punta Vizcaya
“Duele que el Gobierno del Estado no sensibilice con lo que está ocurriendo, pues básicamente es un ecocidio”.
Álvaro García Méndez
Comisariado Ejidal de San Antonio de la Cal
