Un diminuto sastre midiendo la palma de una mano es la ilustración que da pauta a “Mi tío el sastre”, un libro infantil que enseña que todos los cuerpos son perfectos. Escrito por Nallely Tello el libro también busca reconocer la sastrería, oficio que se está perdiendo por la producción masiva de ropa.
“Primero quería hacer un reconocimiento al oficio de la sastrería que se está perdiendo en la producción masiva de ropa. De pronto no nos detenemos a preguntarnos cómo se hace un pantalón, una blusa y luego quería enviar el mensaje de que todos los cuerpos son perfectos como están. La ropa debe ser a la medida de los cuerpos y no los cuerpos a la medida de la ropa porque luego en esta producción masiva las tallas medianas son muy pequeñas y es como estarse esforzando siempre por disminuir el cuerpo y cumplir con el estereotipo de cuerpo perfecto”, expuso.
Acompañada por Abigail Matías Ortiz creadora de Chencho el Chancho, mupet oaxaqueño, ha realizado la presentación de este libro en distintas escuelas para incidir en las infancias sobre la diversidad de los cuerpos: cuerpos esbeltos, cuerpos anchos, cuerpos en sillas de ruedas, hombres y mujeres, todo con el uso de lenguaje incluyente y despojado de roles de género.
Nallely Tello explicó que Mi tío el Sastre está inspirada en la historia de uno de sus tíos quien tras migrar a la Ciudad de México aprendió el oficio de la sastrería. En su labor confeccionó mucha ropa.
Por otro lado -agregó- el bombardeo de información sobre los llamados cuerpos perfectos, estableció otra temática interesante de abordar la obsesión por cuerpos extremadamente delgados que llevan al sufrimiento.
“Muchas veces hemos tenido ese pensamiento de ya no me va a quedar la ropa, sobre todo cuando estamos expuestos al contenido de la televisión en donde nos enseñan que hay un prototipo de cuerpo que tenemos que cumplir sobre todo las mujeres. Sufrimos mucho con esos estereotipos”.
La idea -agregó- es decirles a las infancias que pueden tener un cuerpo grande, pequeño, alto, no tan alto, ancho, delgado y no hay problema porque hay una prenda a la medida de su cuerpo. “Tú no tienes que maltratarte o violentarte para caber en una cierta medida de ropa. Las y los niños deben crecer en la libertad y amando el cuerpo que tienen”, destacó.
“Muchas veces hemos tenido ese pensamiento de ya no me va a quedar la ropa, sobre todo cuando estamos expuestos al contenido de la televisión en donde nos enseñan que hay un prototipo de cuerpo que tenemos que cumplir sobre todo las mujeres". Nallely Tello, Escritora
