JUCHITÁN, Oaxaca.– Un grupo de migrantes que formaba parte de la caravana “Caminando con Dios”, y que fuera trasladada en autobuses a la estación migratoria de la ciudad de Oaxaca de Juárez, el pasado fin de semana, se encuentra rezagado en el puerto de Salina Cruz.
Se trata de alrededor de 200 personas que no aceptaron la ayuda que les ofrecieron las autoridades del Instituto Nacional de Migración (INM), cuando transitaban por la comunidad de La Ventosa, donde la mayoría accedió a subirse a los camiones.
El pasado lunes, los migrantes llegaron al puerto de Salina Cruz y se establecieron en el mirador, invitados por las autoridades locales, para quedarse y ahí pernoctar.
Este martes, los migrantes participarían en una reunión con autoridades de Migración, para establecer la forma de ser transportados en camiones hacia una estación migratoria, pues debido al desgaste físico que presentan, están decididos a hacerlo.
Sin embargo, están pidiéndoles a las autoridades mexicanas que les garanticen que efectivamente serán llevados a la ciudad de Villahermosa, Tabasco, y no sean deportados hasta la frontera con Guatemala, tal y como le sucedió a otro grupo.
“Dicen que nos van a llevar a Tabasco, pero lo que nos quieren hacer es regresar, porque ya en La Ventosa, hubo un grupo que se montó en autobuses y los regresaron hasta la frontera”.
Ante esta posibilidad, los migrantes, en su mayoría de Venezuela, aseguran que podrían reanudar su marcha hacia la capital oaxaqueña, aunque lo tengan que hacer por la carretera Costera (200) y sortear los riesgos que esa ruta representa, pues además de ser angosta, hay pocas comunidades donde pernoctar y recibir ayuda.
