- El mitrado exhortó los fieles católicos a ser portadores de alegría
En el tercer domingo de Adviento, el arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos llamó ayer a los católicos a convertirse en un signo de alegría y experimentar el amor divino con sus hermanos.
“La verdadera felicidad está en dar amor y no negarlo a nadie, esa es la verdadera felicidad”, anotó.
Durante la homilía de la misa oficiada en la Catedral de Nuestra Señora de La Asunción, el mitrado sostuvo que muchos creyentes creen no ser felices, porque hay personas que no las aman, aunque eso no depende de ellos.
“Si ellos no quieren amarte, ese no es tu problema, no vas a responder que las personas no te aman, vas a responder de cómo viviste el amor. Sé feliz amando, Dios nos dice que amemos hasta a nuestros enemigos, para que sea un amor extraordinario, un amor extraordinario”, asentó.
Por eso, convocó a los católicos a no desaprovechar su tiempo para disfrutar y gozar las cosas que le agradan a Dios, sobre todo, compartir con quienes más lo necesitan.
“¿Estás viviendo la alegría de amar?, ¿estás viviendo la alegría de perdonar?, ¿la alegría de tener misericordia?, ¿la alegría de ser sensible ante las necesidades de los demás y de saber compartir?, ¿vives la alegría de desprenderte de lo que te cuesta?, ¿vives de la alegría de escuchar al hermano?, ¿vives la alegría de motivar, de aconsejar, de orientar al compañero de trabajo?, ¿vives la alegría de contemplar a las personas y descubrir el rostro de Dios en ellos?”, cuestionó.
De esta manera, subrayó que Dios puede sanar enfermedades, a través de los creyentes, quienes se llenan de esa alegría.
“Cuánta persona en nuestro tiempo camina con tristeza, con desilusión y desencanto, cuántos y ¿por qué? Porque no ha podido encontrarse con alguien que le escuche, que le comparta sus tristezas y sufrimientos. Cómo me gustaría que usted se pudiera encontrar con alguien así y que Dios hiciera su obra de sanación a través de usted”, agregó.
Destacó que Dios necesita a católicos así para sanar a esas personas, porque va a compartir su experiencia de vida, porque le va a platicar de sus sufrimientos y de su dolor.
“Usted le va a escuchar con la ternura, con el amor y en algún momento, Dios mismo va a poner palabras en sus labios para que le anime, para que le llene de ilusión y de esperanza, para que la persona se sienta liberada de lo que carga en su interior”, afirmó.
Ante esto, Vázquez Villalobos dijo que los creyentes podrán liberar de su soledad, de su angustia y de su desilusión a las demás personas.
“Usted lo puede hacer, pero a veces no quieren dedicar algo de su tiempo en favor de los demás, no queremos. Hay muchas personas que los necesitan, que necesitan. Hay que alegrarse y hay que alegrar a los hermanos. El Señor alegró con la sanación, el Señor sigue alegrando sanando, se vale de nosotros, prestémosle nuestro ser, nuestra persona para que haga su obra”, demandó.
