BAHÍAS DE HUATULCO.- Después de ocho días a la deriva, los tres pescadores que se encontraban desaparecidos en el Océano fueron localizados con vida y trasladados a la dársena de Santa Cruz Huatulco, en donde personal médico los esperaban para valorarlos.
Los pescadores que se hicieron a la mar desde el pasado lunes 13 de marzo, para pescar tiburón, fueron localizados con vida y regresados a tierra en donde familiares y amigos los esperaban.
Alrededor de las 10 de la mañana de ayer martes pusieron pie en tierra, llegaron a la dársena del puerto de Santa Cruz Huatulco.
La búsqueda por parte de pescadores y autoridades que se emprendió desde el pasado jueves y se intensificara por mar y aire derivó que los pescadores Martimiano Nava Pacheco, Pedro Cosme Máximo y Obed Jiménez Martínez fueran encontrados con vida.
La embarcación “Playa Mar II” en la que se hicieron a la mar los tiburoneros fue localizada por un pescador a unas cuatro millas del puerto de Santa Cruz.
Hicieron ayuno y racionaron el agua
En buen estado de salud fueron encontrados los pescadores que estuvieron a la deriva por ocho días.
De acuerdo con los pescadores, la causa de que permanecieran a la deriva fue a que “el motor de la embarcación no encendió, la batería estaba descargada, intentamos prenderlo y en tres ocasiones se apagó”, comentaron.
Con el apoyo de un GPS, los tiburoneros nunca perdieron la ubicación en la que se encontraban durante los ocho días que permanecieron a la deriva a bordo de la embarcación “Playa Mar II”.
“La marea nos metía y nos acercaba; había mal tiempo, seis días de norte con unas olas de siete u ocho metros; sobre todo los días viernes y sábado”, informó Martiniano Nava Pacheco, capitán de la embarcación “Playa Mar II”
“La corriente nos arrastraba para la orilla, el tercer día nos encontrábamos a 35 millas y nos trajo como a 25; después nos volvió a meter a 66 millas el día sábado y hasta el domingo nos acercó a 31 millas
Sobre las aeronaves, Martiniano comentó que únicamente vieron a un helicóptero “lo vimos frente a Puerto Ángel, a unas 15 millas pero a lo mejor por el sol que le quedaba enfrente no pudo ubicarnos”, dijo.
En su travesía, el náufrago explicó que contaban con poca agua y que filetearon peces para poder subsistir; aun así Nava Pacheco dijo que “me propuse a hacer ayuno, ya que acá en tierra no lo lograba, allá en el mar hice ayuno total y solamente agua racionada era lo que consumía”.
Únicamente dos botellones de cinco litros de agua llevaban en la embarcación, al verse que el motor no encendía, el hielo que llevaban “lo pusimos en un tambo hasta que se hizo agua y con ello pues ya contábamos con otros 18 litros que nos sirvió para racionarla”, explicó.
Enfrentaron oleaje
Así mismo, los pescadores de tiburón explicaron que para enfrentar el fuerte oleaje tuvieron que utilizar un “prolón” con una muerda de aproximadamente 40 metros que aventaron al mar para que los mantuviera frente a las olas y no fueran hundidos.
Por su lado, Obed Jiménez Martínez platicó que “desde el momento en que nos quedamos a la deriva me encomendé a Dios, hicimos oración, analizamos lo que íbamos a hacer, intercambiamos opiniones, nos percatamos que no teníamos agua y a mi capitán se le ocurrió guardar la barra de hielo que llevábamos y la metimos a los botes, ese hielo se hizo agua que se almacenó y que nos sirvió y nos mantuvo vivos porque ya el agua se nos había acabado”, informó el marinero.
“Embarcaciones no nos veían”
Los pescadores informaron que no llevaban ningún medio de comunicación y solo contaban con un GPS que les fue de gran utilidad y que “a pesar de ver varias embarcaciones no pudieron comunicarse y a pesar que les hacíamos señas, no lograron vernos”, narró Obed Jiménez.
Fue hasta el pasado lunes que las corrientes marinas acercaron a los pescadores a 31 millas “se nos acaba el agua pero ya estábamos cerca de tierra y agradecimos a Dios que cambiaron las corrientes, de 66 millas nos movieron a 31 millas, entonces fabricamos unos remos con unas ánforas y palos y nos pusimos a remar desde las seis de la mañana y llegamos a la altura de Puerto Ángel a unas cuatro millas y estábamos emocionados”, explicó Obed Jiménez.
“Sin agua, pero emocionados por ver tierra, nos hidratábamos con el agua de mar, nos bañábamos constantemente para refrescar los poros y dándole y dándole con el fin de acercarnos más”, manifestó.
Un pescador los encuentra
“Nos encontró un pescador que dejó de hacer sus labores por alcanzarnos, que mientras le hacíamos señas a un barco de pesca, él nos llegó por atrás y al verlo respiramos y comenzamos a cortar las mantas que pusimos como vela para que nos ayudara a salir”, explicó.
Explicó que el pescador de san Agustín nos encontró a unas cuatro y cinco millas entre San Agustín y Chachacual y “nos remolcó hacia el puerto de Santa Cruz, más adelante nos alcanza una lancha de la dueña de la embarcación y nos trasladamos y nuestra embarcación fue remolcada por la lancha del municipio”, acotó.
Revisan su salud
Mientras los pescadores eran trasladados a tierra, paramédicos los esperaban para valorar el estado de salud y permanecieron por unas horas en observación dentro de las instalaciones de la Cruz Roja.
Familiares, amigos y pescadores de las diversas cooperativas celebraron el encuentro con los pescadores Martimiano Nava Pacheco, Pedro Cosme Máximo y Obed Jiménez Martínez, quienes permanecieron a la deriva por ocho días.
