Las artesanías oaxaqueñas, en específico los textiles, son de las más "pirateadas", plagiadas o de las que más sirven de inspiración para que marcas de renombre a nivel mundial saquen al mercado prendas que, a la postre, se convierten en tendencia.
La ropa en cuestión llega a cotizarse en el mercado mundial en elevadas cantidades, no de pesos mexicanos sino de euros o dólares; obviamente, de lo recaudado, nada va a parar a los bolsillos de quienes dieron vida a figuras, formas y texturas basándose únicamente en sus raíces, sus tradiciones, sus costumbres y su identidad.
En cambio, marcas como Carolina Herrera (CH), Zara o Isabel Marant, por mencionar solo a algunas, se embolsan grandes cantidades de dinero que obtuvieron gracias a lo que, a todas luces, es un plagio.
Indignación en artesanos
Según información periodística de diversos medios, desde 2012 hasta la fecha, es decir, un periodo de ocho años, por lo menos cerca de 30 marcas internacionales plagiaron diseños autóctonos y originarios de México, específicamente de estados como Guerrero, Chiapas, Michoacán y, por supuesto, Oaxaca.
Esta situación ha causado indignación en el seno artesanal, principalmente el textil y, de acuerdo con la directora del Instituto Oaxaqueño de las Artesanías, Nadia Clímaco Ortega, hay una postura en torno a este caso.
“Recién emitimos un pronunciamiento junto con Fonart, de estar en total desacuerdo con este tema de la apropiación que se están haciendo marcas internacionales basados en diseños de pueblos originarios de Oaxaca, de Michoacán, de Guerrero, etcétera y que no les dan la definición y el origen de dónde vienen estos textiles”, manifestó la directora.
Y es que a pesar de que son muchos los casos en los que las marcas ponen a la venta prendas basadas claramente en diseños de las comunidades mixes o zapotecas (principalmente del Istmo de Tehuantepec), el plagio queda impune y solo genera molestia no solo entre los artesanos, sino en todo México.
“Ellos (los artesanos), por supuesto que en una primera instancia están molestos porque no se les dan los créditos, por no mencionar de dónde viene ese textil, esa técnica artesanal; sin embargo, muchos de ellos también se confunden con el tema del plagio que prácticamente es como un diseño que agarra una marca y que no dice de dónde proviene y otro, el permiso y la autorización del artesano para que una pieza suya sea vendida en otros estados o en otros países”, abundó Clímaco Ortega.
Apropiación cultural
Esta tendencia de "apropiarse" o inspirarse de diseños cien por ciento originarios de comunidades mexicanas no es reciente; sin embargo, gracias al auge que han tenido las redes sociales de hace 15 años hasta ahora, hoy en día es posible darse cuenta de que los diseñadores de las marcas internacionales no son tan creativos o carecen de inventiva.
El caso más reciente fue el de Carolina Herrera y su colección Resort 2020, en el que algunos especialistas señalaron que los diseños de CH no son un homenaje, sino un acto de apropiación cultural. Manuela López Mateos, originaria de Juchitán de Zaragoza y adentrada en el mundo textil, fue quien reveló esta información apenas el año pasado.
Incluso, a raíz del lanzamiento de esta campaña, el gobierno mexicano reaccionó y pidió una explicación a la marca, pues hasta entonces no existía antecedente de algún caso en el que se hubiera recurrido al campo legal. Eso sentó un precedente que llegó a los legisladores, quienes actualmente siguen trabajando en ello.
“Entonces estamos nosotros trabajando para que las comunidades, pues tengan certeza de que hay instituciones que los están acompañando para proteger sus textiles, que estamos trabajando también de la mano con la senadora Susana Harp para apoyar a nuestros pueblos originarios en mantener su identidad y defenderla sobre todo”, detalló Nadia Clímaco.
Sanciones para delincuentes
Por otra parte, destacó la participación de otras instancias gubernamentales en medidas que favorecerán no solo a los artesanos del estado, sino a los de todo el país.
“Estamos trabajando con la secretaría de Economía, la cual sacó la indicación geográfica de los alebrijes, está por sacar la denominación de origen del barro negro de Coyotepec; entonces creo que estas acciones que está haciendo el gobierno del estado a través del Instituto y de la secretaría de Economía, pues coadyuva para darle certeza y seguridad a nuestros artesanos de que estamos trabajando y protegiendo sus artesanías y sus técnicas ancestrales”, precisó.
Finalmente, aseguró que el plagio es un delito que, por su naturaleza, debe ser sancionado y castigado, además de que desde la dependencia a su cargo ya se previenen para evitarlo.
“Es un tema que nosotros estamos trabajando con ellos para que al momento de que les den autorización de vender sus piezas, les den también los créditos de quiénes son los artesanos y de dónde proviene el textil, el origen de donde está surgiendo”, concluyó.
