Sumado a la inmensa cantidad de baches que hay en la capital y la zona conurbada, algunos automovilistas señalan que es complicado transitar por diversos puntos debido a que llegan a encontrar hasta 3 ‘topes’ por calle, uno al inicio, uno a media cuadra y otro al final, lo que se traduce en mayor deterioro para sus unidades.
“Pues mire, mire nada más, no son más de 300, 400 metros y llevo 2 topes; me falta uno. Y mal, eh, mal, son de puro cemento, así, en bruto, de ese duro. Lo ideal, creo yo, es que los hagan así, tendidos, curvos, suaves al pasar, no como éstos que parecen pirámides”, comentó entre risas Álvaro, automovilista que transitaba por la zona del Mercado Zonal de Santa Rosa.
Además de la mala planeación para poner topes y su deficiente y arbitraria construcción, la señalética también es un problema importante, ya que aseguran los automovilistas, previo a cada tope debería haber un letrero que indique que hay un reductor, pues muchos conductores al no estar pintado el suelo, se los ‘pasan’.
“Sobre todo de noche, al menos a mí me ha pasado que se camuflajean con el suelo y como no están pintados, ni está el letrero ahí que diga: ‘tope’, pues me los vuelo, más así en pisos como éste, de concreto”, añadió el conductor.
En muchas ocasiones poner un tope en un determinado lugar no depende de las autoridades o del área correspondiente como Ordenamiento Territorial, Desarrollo Urbano o Vialidad, sino de la voluntad general de los vecinos. Prueba de ello son algunos topes ubicados en zonas en las que no deberían estar, como en calles de las colonias Alemán y Reforma Agraria.
En estos puntos, el material de los topes es cemento y hay algunos casos en los que por el deterioro por el paso de los vehículos, se asoman las varillas de su estructura.
Esto, como señaló un motociclista, no es más que un peligro para quienes transitan por ahí. “De tanto que pasa uno, ya hasta como que se quebró y ya se forman piedras, luego pues hay varios que se les ve ahí la varilla que usaron para el tendido. Imagínate en moto y que se te entierre una varilla en la llanta o pasar por las piedras sueltas… ta’ cabrón”, concluyó.
