El Consejo Indígena Popular de Oaxaca (CIPO) realizó un bloqueo en la calle de Pino Suárez, específicamente enfrente de las instalaciones de la Universidad del Mar, para exigir una mesa de diálogo con el gobierno del estado de Oaxaca.
Acusaron que en las comunidades donde tienen representación no hay atención médica, ni clínicas, ni tampoco doctores, lo que representa un riesgo para la salud de sus agremiados ante la presencia de pandemia de COVID-19.
Victoria Jiménez Mendoza, integrante de CIPO y quien dio una conferencia de prensa, informó que más de 475 familias que componen la organización se han quedado sin atención a la salud, por lo que solicitaron la atención del gobierno oaxaqueño.
Indicaron que para el gobierno estatal y municipal “no existimos” puesto que padres de familia no cuentan con trabajo, lo que a su vez impide que las niñas y niños puedan acceder a estudios.
Expresaron que a pesar de ser pueblos indígenas, no existe atención a sus problemáticas, por lo que solicitaron una mesa de diálogo con el gobierno de la entidad, a fin de poner fin a su protesta y liberar la vía de comunicación que mantienen bloqueada.
Finalmente solicitaron la intervención de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) para que sean garantizados sus derechos, tanto individuales como colectivos, y en favor de su estado de salud y necesidades educativas.
