La oaxaqueña Anabel López Sánchez fue asignada a la dirección para una Vida Libre de Violencia y para la Igualdad Política y Social del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres).
“Pondré todo mi empeño para promover desde el Inmujeres acciones para promover una vida libre de violencia contra las mujeres”, señaló López Sánchez quien fuera titular del entonces Instituto de las Mujeres de Oaxaca (IMO).
La también integrante del Colectivo por la Ciudadanía de las Mujeres fue invitada por la titular del Inmujeres, Nadine Gasman a ocupar el espacio.
Por su parte, la junta de gobierno del instituto que formada por distintas instituciones del gobierno federal y por un consejo social y consultivo de mujeres de distintos orígenes desde la sociedad civil y la academia, votaron de manera unánime en este ingreso.
Para desempeñar su función -dijo- de entrada, es dar continuidad a las estrategias iniciadas por el Inmujeres como lo es La estrategia Nacional de Mujeres por la Paz en un vínculo estrecho con el Secretariado de Seguridad Pública y municipios del país en la intención de incorporar la perspectiva de las mujeres, su participación y construcción de paz que significa mejores condiciones de seguridad para ellas.
Derechos agrarios
De la misma forma planteó que en el área de participación política y social de las mujeres dar seguimiento al observatorio nacional y locales, sobre todo promover acciones para que éstos sean proactivos en la observancia de los derechos de las mujeres.
López Sánchez agregó que un tema importante a colocarse sobre la agenda son los derechos agrarios de las mujeres.
“Este es un gran pendiente del estado mexicano con las mujeres. Desde este espacio tendremos la posibilidad de coordinar acciones con las instituciones encargadas del tema territorial y agrario para avanzar en el reconocimiento de los derechos agrarios de las mujeres en el país”, expresó.
Aunado a ello enfatizó en la necesidad de promover el conocimiento, reconocimiento y respeto de los derechos de las mujeres desde los espacios comunitarios.
“Desde esta tarea que es enorme porque además es a nivel nacional me enfrento con la convicción y el compromiso de hacerlo todo en colectivo, siempre de la mano con las organizaciones, comunidades, autoridades y distintos niveles de gobierno”, expuso.
Para López Sánchez, el mayor reto que enfrentan las mujeres en un país con alto índice de violencia de género es en un cambio social profundo que reconozca las desigualdades y asuma la violencia como una consecuencia. “Eso requiere esfuerzos de todos, todas, los gobiernos, sociedad, pueblos, las mujeres y los hombres, el mayor reto será generar estos espacios locales de seguridad para las mujeres y un cambio cultural que reconozca a las mujeres su derecho a vivir libre de violencia”.
