A pesar de la emergencia sanitaria por COVID-19, el feminicidio aumentó de enero a julio 5.7 por ciento con respecto al mismo periodo de 2019, de acuerdo a datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
María de la Luz Estrada, coordinadora del Observatorio Nacional contra el Feminicidio, dijo a La Razón que la violencia contra la mujer no ha parado con o sin emergencia sanitaria, pero la alerta es para las autoridades ya que no hay una estrategia clara para investigar este delito en el país.
“Puede haber varias razones, pero lo que es una realidad es que no han bajado los asesinatos, ya que las autoridades siguen sin investigar los feminicidios. Es algo muy grave, además queda corta la cifra porque en la práctica deben ser mucho más casos, sólo que no se investigan de manera adecuada”, destacó.
Señaló que la alerta de género en las entidades no ha servido porque no ha habido un seguimiento por parte de las entidades estatales, pues la estrategia aun no es clara y no hay coordinación entre los órdenes de gobierno.
“Hay mil desapariciones en el año y muchas de ellas son de mujeres, pero no sabemos de ellas cuantas se investigan por feminicidio. Se deben atender de manera urgente porque el año aun no termina y pueden seguir aumentado, además que muchas alertas de género están abandonadas”, refirió.
De acuerdo al SESNSP, el acoso sexual aumentó en los primeros siete meses de 2020, a comparación de 2019, 35 por ciento y el hostigamiento sexual solo 1.1 por ciento.
Sin embargo, el abuso sexual bajó 7.9 por ciento y la violación 11.2 por ciento.
