Con orgullo, alegría, entusiasmo y un infinito y leal amor, ayer la comunidad deportiva de Oaxaca compartió esos momentos memorables llenos de felicidad a lado de papá, en el Día del Padre. Una especie de homenaje al rey de la casa.
Atletas, deportistas juveniles, de alta competencia, alto rendimiento y del nivel profesional celebraron compartiendo fotografías de esos instantes únicos al lado de ese ser ejemplar, querido, y tal vez, a veces incomprendido ser por sus reglas y exigencias, las cuales siempre han sido por el amor y un mejor futuro para sus hijos.
La tenista profesional María José Portillo posteó: “Y aunque en mujer me convierta, quiero ser tu niña siempre”.
Mientras que el pitcher campeón con los Acereros de Monclova en la Temporada 2019 de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), Wilmer Ríos Bojórquez, hijo del rey de ponches de todos los tiempos, el istmeño Jesús “Chito” Ríos, posteó:
“Primero que nada quiero darle gracias a nuestro papá Dios por haberme permitido tener la dicha de tener un padre tan ejemplar como el mío”.
“Gracias papá por ser ese ser humano tan lleno de luz que, sin duda, con tus palabras, sonrisa y alegría nos has enseñado el verdadero amor por la vida, el respeto y la humildad. Feliz Día del Padre. Te amo con todo el corazón”, expresó Wilmer.
Mientras que la juvenil entusiasta corredora de atléticas de ruta en asfalto y montaña, Iris Gaytán, manifestó en la red: “te respeto, te quiero y te admiro… Desde ayer, hoy y en todos los días, gracias papá.
“Eres una combinación de razón y sentimiento, quien me orienta y exige, y al mismo tiempo me ama inmensamente. ¡Te amo!”
Por supuesto, hubo quien también recordó a los papás que se han adelantado en el camino pero que dejaron un legado.
Todas las expresiones fueron con esa profunda admiración, inmenso amor y agradecimiento por cada uno de los momentos compartidos, por las enseñanzas transmitidas, por la alegría y satisfacciones que han vivido juntos.
Esta vez, sin duda, quedará en la historia, ya que por la pandemia del COVID 19 no pudo haber celebraciones con el desayuno o la comida en el restaurante o lugar social favorito, pero lo más importante es que, hoy más que nunca, festejaron la vida y el tener a su lado a quien, como dicta la popular y emotiva canción, es el querido viejo.
Y a quienes ya se adelantaron, ahora no se les pudo visitar y llevarle flores a la tumba pero ya llegará el momento de poder acudir a en ese lugar también especial para los hijos que tienen a sus padres en el cielo.
