“El futbol es mi pasión y mi único vicio. Es una parte de mí, y voy a dejar de jugar futbol hasta que las rodillas ya no me lo permitan”, platica Erik González Rosales, mejor conocido como el Shuster.
Erik González comentó haber olfateado el futbol profesional, sin embargo, dice no arrepentirse ya que logró formarse en lo académico al graduarsede ingeniero Industrial en el Instituto Tecnológico de Oaxaca.
Originario de Huajuapan de León, donde reside su familia materna, comenta que por cuestiones de trabajo se trasladaron a la ciudad de Oaxaca.
SUS PRIMEROS PASOS POR EL FUTBOL
En entrevista con Xtremo-NOTICIAS, recuerda que sus primeros pasos en el futbol los dio en la primaria, sin embargo, solo lo hacía como parte de diversión. Se reunía con sus amigos todas las tardes, sin importar que lloviera.
“En la primaria jugaba con los compañeros del salón, al igual que en la secundaria, solo que hasta entonces no lograba destacar mucho. Fue saliendo de la secundaria que los amigos de la colonia (San Juanito), me incluyeron en un equipo en la categoría de ascenso y luego la superior, y fue ahí donde comencé a crecer.
“En esa transición que me mandan al equipo grande que en ese tiempo era el Ciclo Sport; era el equipo que todos los de la colonia buscaban llegar, pues ahí se encontraban formando parte jugadores de la talla del Martillito, el Zully, Zarco, entre otros”, precisa.
Fue así como debutó a los 15 años en Ciclo Sport, como delantero; de ahí, lo envían a entrenar al Tecnológico con Roberto Castellanos, eran tiempos en los que estaba cursando el bachillerato, argumentando haberle gustado tanto que no faltó a un solo entrenamiento.
El futbol lo ayudó porque los sábados en la noche, en lugar de irme a las tardeadas o a la noche-disco, que en ese tiempo se ponían muy buenas, me guardaba en mi casa porque quería estar listo para el partido del siguiente día; es más me alejé de los vicios y el futbol fue parte fundamental en mi vida porque me hice de grandes amigos.
SU PASO POR EL FUTBOL PROFESIONAL
“Te voy a decir por qué no jugué en Primear División. Fue por falta de persistencia, si amí el Atlas me cerró las puertas en primera instancia, yo debí haber ido a tocar una, otra y hasta que alguien hubiera dicho, pásale”, lamenta.
Me faltaban ciertas cualidades –agrega-- y una de ellas es que era muy flaco, pero hay muchas cualidades que uno puede corregir y refinar con trabajo, persistencia, y creo que eso tuvo que ver para que yo no lograra mi objetivo.
Pero a la vez quería desarrollarme académicamente, y ese fue otro juego, pues cuando llego al futbol profesional ya estaba grandes al andar rondando los 20 años, solo pude llegar a los Chapulineros donde Hernán Martínez medio la oportunidad de debutar profesionalmente.
EN MAYOR A
Comencé en Ciclo Sport, luego me fui al Uncamavo, de ahí brinco al Tecnólogico y es con Nissan cuando logró mi primer campeonato, para luego irme a Rectificaciones Acevedo consiguiendo el bicampeonato, volví con Nissan para conseguir un bicampeonato, me tomo un descanso de un año y cuando vuelvo lo hago jugando para Andiz, luego me voy al Perseverancia y termino a los 42 años jugando para el Nazareno.
SU INTENTO PARA SER JUGADOR PROFESIONAL
Yo si quería jugar en el futbol profesional y sobre todo mi meta era llegar a primera división, hasta me fui a la aventura a probarme con Iván González, los hermanos Acevedo (Iván y Sandro), Omar Becerril, Omar Montelongo y Alfonso León, al Atlas, quedándome con los hermanos Acevedo e Iván González, permaneciendo allí por espacio de tres meses.
Se puede decir que el profesor Roberto Castellanos me hizo futbolísticamente, y que Hernán corrigió varios aspectos, pero ya no me alcanzó para más, y solo duré un par de temporadas y terminó ese sueño.
Me ausento unos años y de regreso me alineo al equipo del Tecnológico, para luego ir con el equipo Universidad con el que obtuvimos un bicampeonato, me voy al Ciclo Sport con quien logró el título el 2016, con el tecnológico fuimos subcampeones y actualmente estoy jugando en la categoría Clásicos con el UABJO.
El futbol me hizo crecer como persona, pero primero que todo, me alejó de los vicios, me hizo desenvolverme con seguridad, me hizo ser líder, y es que uno de mis grandes defectos fue el ser muy apasionado y entregado en cada partido.
Y mi mejor logro dentro de la selección del Tecnológico es haber logrado el cuarto lugar nacional, y lo recuerdo mucho ya que estábamos acariciando el tercer lugar al estar ganando a Veracruz 4 goles por 0, y suceden de esas cosas que no entiendes, pues estando la cancha en malas condiciones se lastima cuatro jugadores y ello fue la causa de la derrota al darnos la vuelta en el marcador.
SEGUNDA OPORTUNIDAD
Quizá el futbol hubiera podido llegar mucho más lejos pero no me arrepiento por que del otro lado lo equilibré con la parte profesional, a la mejor la comparación no es adecuada, pero hoy estoy jugando mi primera edición en el trabajo porque gracias a él he podido ir a Sudamérica, viajando por Perú, Ecuador y otros países, y con ello está claro que no se puede tener todo en esta vida.
En el momento cumbre de mi vida profesional y deportiva, de lanoche a la mañana sufro un desmayo. Voy al médico y me detectan un tumor en el cerebro, y pues nadie está preparado para recibir una noticia como esa y pensé de inmediato que me iba a morir, y todo eso fue un aprendizaje muy fuerte, y te puedo decir que lo que no te mata te hace más fuerte.
“Al final tuve suerte, porque la vida me dejó pelear y seguir peleando, no fue como atravesar la calle y me atropellaron y ahí llegué, tengo y sigo teniendo la suerte de seguir peleando por mi vida, y en estos momentos llevo ya un año recibiendo quimioterapias, y los estudios hasta este momento van bien, todo va controlado, todo está bien”, finaliza diciendo Erik González.
