Luna nació con una enfermedad que le exige recibir plasma sanguíneo cada 24 horas para mantenerse con vida. Tiene 6 meses de edad y muchas ganas de vivir; sin embargo, la escasez de donantes cada día le pone obstáculos para salir adelante.
“Yo me siento muy decaída. Es muy difícil esta situación, es complicado vivir así. Mi única esperanza es que conforme crezca mi chiquita agarre más fuerza y vaya coagulando su sangre; mi esperanza es que sane”, expresa Virginia Pachecho Miguel, madre de Luna.
Diariamente Virginia, su esposo y su hija, viajan 25 kilómetros desde Santo Domingo Tomaltepec al Hospital de la Niñez Oaxaqueña en San Bartolo Coyotepec. Ahí permanecen al menos 4 horas para la aplicación del plasma con la incertidumbre de la llegada de donantes de sangre.
Dada la demanda de los componentes sanguíneos y la falta de donadores, Virginia y Luna ya adeudan al menos 80 unidades. “No me han hecho la cuenta, pero la última vez eran como 60 donadores por el plasma que le han puesto, ahora serían como 80 porque también recibe críos precipitados (otro producto derivado de la sangre)”. Si Luna no recibe plasma cada 24 horas, corre el riesgo de una hemorragia interna.
A falta de un estudio específico, que sólo se realiza en el Hospital de Pediatría de Ciudad de México, se ignora cuál es la causa de su problema de coagulación, ello impide dotarla de un tratamiento específico.
Además de la presencia de COVID-19, el traslado hacia la capital del país se ha visto obstaculizado por la falta de dinero para el pago de los pasajes. Las visitas diarias al hospital impiden a la familia continuar sus labores de talabartería, no logran ni obtener ingresos para vivir al día; lo poco que juntan con la venta de sus artesanías se va en compra de pañales, material como agujas gripper, parches, removedor de parches y rehabilitación.
A los 15 días, Luna tuvo una trombosis interna que le requirió ser intubada durante 15 días. Ahora recibe rehabilitación temprana para recuperar la movilidad de su cuerpo. “Ella ha luchado mucho, tiene muchas ganas de vivir. Por eso nos preocupa no poder comprar sus agujas, no poder pagar su rehabilitación o no poder tener gasolina para llevarla al hospital”.
Tu puedes ayudar a Luna donando sangre, con dinero o comprando sus artesanías. Contacta con Virginia Pacheco Miguel al 9511188322
