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Insomnio, depresión y ansiedad, al alza en Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

Despertar en medio de la noche de manera brusca, pasar horas tratando de conciliar el sueño o presentar somnolencia a pesar de haber descansado las horas necesarias, son manifestaciones del trastorno del sueño que, junto con la depresión y la ansiedad, son parte de las consecuencias psicológicas ocasionadas por el confinamiento social por COVID-19.  


Carlos Alejandro Lachi Lescas, psicólogo clínico, adscrito al servicio de psicología del Hospital General señaló que las personas adultas mayores son las más susceptibles a padecer trastornos del sueño, pero también quienes enfrentan dificultades económicas o consumen sustancias adictivas.


Los trastornos del sueño son todas aquellas alteraciones relacionadas con el proceso de dormir que van desde el insomnio, la hipersomnia y terrores nocturnos.


El insomnio puede dividirse en 3: aquél que se hace presente al no poder conciliar el sueño en los primeros 30 minutos de haberse acostado; aquél que dificulta el mantener el sueño, es decir, despertarse durante la madrugada y no poder volver a dormir, y el llamado final, terciario o despertar precoz que ocurre cuando el sueño se le quita a muy temprana hora.


La hipersomnia es la somnolencia excesiva que da aún después de haber descansado, mientras que los terrores de sueño son episodios de pánico donde puede haber gritos o movimientos involuntarios de las personas relacionados con el proceso de sueño.


“Al no haber un buen proceso de descanso y de recuperación del cuerpo; habrá repercusiones en la vida cotidiana. Para cuestiones de trabajo, de la vida diaria no habrá la misma capacidad o funcionalidad en el cerebro. Generalmente tienden a irritarse a nivel cerebral si no hay un buen descanso y eso hace que las emociones estén alteradas”, expuso.


Cuando los trastornos del sueño se vuelven crónicos también pueden llegar a tener un impacto en la salud como lo es en la presión arterial o en un caso extremo producir un infarto.


Recomendó evitar distractores al momento de dormir, tener buena alimentación y adecuada hidratación, además de realizar técnicas de relajación o terapias ocupacionales que preparan a un buen descanso. “Si estas medidas no son suficientes, se debe acuerdo con algún médico para valorar si es necesaria la prescripción de algún medicamento”.


Si requieres orientación al respecto puedes llamar al 8009112000

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