En cinco años, el número de motocicletas en Oaxaca se incrementó 309 por ciento, un repunte muy superior al aumentó en el número de automóviles que fue de 120%, según revelan las cifras hasta 2015 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Paralelamente, el número de motociclistas que han muerto en accidentes también registró un significativo incremento.
El Centro Nacional para la Prevención de Accidentes (Cenapra) considera que este fenómeno se debe a la popularidad de este tipo de vehículos porque representan un menor costo de adquisición, uso como vehículo de recreación y el rendimiento en el consumo de combustible, además de ser una solución ante el problema del congestionamiento vial y escasez de estacionamiento.
Otra ventaja es el impacto ambiental, al tomar en cuenta factores como proceso de fabricación, consumo de combustible, emisiones contaminantes, ocupación de espacio y reciclabilidad.
En comparación con el número de motos que había hace 35 años en el estado de Oaxaca, el aumento es de mil 500 por ciento. En 1980 había 5 mil 120 unidades de este tipo, mientras que en 2015 había 81 mil 66 unidades; en 2010, la cantidad era de 26 mil 218 motocicletas.
Poca protección
Pero bajo este popular medio de transporte, también está una de las causas de la muerte de decenas de personas cada año en la entidad. De acuerdo el Cenapra, una de las principales razones por la cual los motociclistas mueren es debido a que el vehículo por sí mismo no brinda una protección en caso de accidente de tráfico.
“Un automóvil, posee estructuras y sistemas de retención que proveen protección al conductor o a los acompañantes. Adicionalmente, tiene mayor estabilidad al contar con cuatro ruedas, y debido a su tamaño, es más visible”.
Una motocicleta, en comparación con los automóviles, carece de características que contribuyen directamente con la seguridad del ocupante.
Y se ha establecido que el uso de cascos de protección son el equipo de seguridad de mayor protección para los usuarios de motocicletas disminuyendo considerablemente las tasas de mortalidad y de lesiones. El uso del casco de seguridad previene lesiones mortales en un 37%, detalla el Cenapra.
Las muertes de motociclistas han aumentado en la misma proporción que el número de motocicletas; del año 2010 al 2014 incrementaron un 325 por ciento, según datos del INEGI. Mientras que en el 2010 murieron 20 personas, en el 2014 subió a 65.
Los datos son más elevados, cuando sólo se trata de accidentes en los que sufrieron algunas lesiones que ameritaron hospitalización. En el 2010, hubo 163 egresos hospitalarios de personas que sufrieron un accidente en motocicleta; en el 2014, fueron 323 casos. Respecto a 2010, los egresos que registraron un aumento significativo fueron los de motociclistas con 98.7 %.
La tasa de accidentes por cada 1 mil motocicletas es de 40.65, debajo de la media nacional que es de 67.16, según el Cenapra. Los cinco estados con mayor tasa específica de accidentes son Chihuahua, 217.23; Durango, 147.70; Hidalgo, 142.95; Coahuila, 132.63; y Sonora, 129.49.
En contraste los estados con menor riesgo de sufrir un accidente son Distrito Federal, 4.78; Guerrero, 11.62; Tlaxcala, 23.11; Michoacán, 24.04; y Zacatecas, 24.34.
CIFRAS ROJAS
325%
aumentaron las muertes de motocicistas
20
personas murierron en 2010
65
moticicilstas perdieron la vida en 2014
Fuente: INEGI
Más riesgoso ser peatón
De los accidentes de tránsito que ocurren en el estado de Oaxaca, es más peligroso ser peatón que estar a bordo de un automóvil, una motocicleta o bicicleta, según el número de defunciones por este tipo de hechos reportada por el INEGI.
En el año 2014, murieron un total de 473 personas por hechos de tránsito; el 73.36% de ellas, eran peatones.
Según las cifras del INEGI, ese año fallecieron 62 ocupantes de automóviles, 65 de motocicletas, ninguno ciclista y 347 peatones. Las víctimas de este tipo de accidentes que no conducían ningún tipo de vehículo, aumentan cada año: en el 2011, fueron 341; en el 2012, 329; en el 2013, 318; y en el 2014, 347.
El 46.3% de las defunciones se concentra en el grupo de 20 a 39 años y predominan las defunciones de peatones de el total de la población.
