Pasar al contenido principal

Músicos invidentes que cantaban en las calles hoy sobreviven con 20 pesos al día

Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

Sandra y Julián, cantaban en las calles de Oaxaca, pero la llegada del COVID-19 los dejó sin ingresos.


Ahora el matrimonio, ambos con ceguera, luchan por tener un plato de comida a la mesa sorteando las restricciones sanitarias que les impide usar la vía pública como punto laboral.


Antes de la pandemia, la pareja tomaba una esquina sobre el Andador Turístico y, acompañada por su bocina, entonaban las canciones de Los Tigres del Norte. 


El ingreso era lo suficiente para poder cubrir sus gastos de vivienda, alimentación y vestido.


Hoy en día, han tenido que aprender a sobrevivir con 20 pesos al día.


“No hemos salido tan seguido por el Covid, si acaso ha sido una vez a la semana. Algunos amigos que tenemos nos han ayudado para el camión”, explica Sandra, quien también tiene una discapacidad intelectual.


La pareja vive en la Colonia El Paraíso, en la Segunda Privada de Independencia #104 junto con la mamá de Sandra en una vivienda muy precaria.


Las veces que han salido a buscar ingresos sólo han logrado juntar 60 pesos en tres horas de torear a los policías municipales, quienes al verlos les indican que tienen que retirarse de las calles.


“No nos dejan estar, nos corren porque dicen que nos vamos a contagiar”, explica Julián, que por apretarse el cinturón está quedando en los huesos.


Con los 60 pesos que llegan a ganar, estableciéndose en puntos de alta concentración de personas como afuera de los bancos o de las oficinas de pago de teléfono, deben de hacer milagros.


El dinero debe rendir lo menos para cuatro días para después volverse a arriesgar a salir.


“No nos queda de otra, o salimos a buscarle o nos morimos de hambre en la casa.


Yo ya he hablado a radiodifusoras para pedir que alguien me pueda donar, aunque sea una despensa, no pido dinero queremos comida”, subraya.


Julián perdió la vista del ojo izquierdo a los seis años a raíz de un golpe de su padrastro.


A los 14 años, el desprendimiento de retina hizo que quedara ciego completamente.


Sandra, su esposa también quedó ciega debido al glaucoma desde hace diez años.


La pareja no recibe ningún tipo de ayuda de programas sociales de gobierno. Se encuentra en el desamparo.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.