Envuelta en llanto, Karen López, madre de la pequeña Karen que padece de leucemia, agradeció a las personas que se han solidarizado para que su hija continúe con el tratamiento contra la leucemia en la ciudad de Puebla, pues representa una oportunidad más para vencer el cáncer.
“Significa una luz en medio de tanta oscuridad, no tengo palabras para describir lo que siento”, pronunció la madre con lágrimas incesantes que empapaban su rostro.
Karen y su esposo han gastado miles de pesos en transporte, alimentos y hospedaje en Puebla, en donde es atendida la niña de cuatro años, pues en la capital oaxaqueña no existe el equipo para la adecuada atención médica.
Las lágrimas son de felicidad y de esperanza, asegura la madre mientras limpia su cara luego de recibir un incentivo económico este miércoles.
Tocan el corazón de lectores
A partir de la publicación de la nota informativa en NOTICIAS el martes, en la que se dio a conocer la historia de Karen, la madre recibió un par de llamadas que alegraron a la familia.
Este miércoles, la familia recibió un incentivo económico que ocuparán para poder viajar este viernes a Puebla para que Karen sea valorado. En esta ocasión deberán estar en aquella ciudad por lo menos cinco días, por lo que el dinero recibido les ayudará a solventar los gastos de su estancia, entre otros desembolsos por imprevistos médicos.
La persona que ayudó a Karen -quien prefirió se reservara su nombre e imagen- indicó que por el cáncer perdió a su esposa, ella tenía la meta de ayudar a los niños que luchan contra esta enfermedad.
Alegría sobre ruedas
La pequeña Karen está feliz con la noticia de recibir un coche eléctrico para jugar. La madre relató que una señora le ofreció el juguete para su hija.
“A mi hija le ayuda mucho estar de buen humor, feliz, reír. Es casi una recomendación médica”, dijo la señora Karen López al detallar que este es otro de los apoyos.
Al recordar la belleza de la sonrisa de su hija, la madre volvió en llanto, y con palabras entre cortadas expresó que Karen desea volver a ser “una niña normal”, que pueda salir a correr, a divertirse por igual que el resto de los niños en el parque.
“Sus defensas están muy bajas, puede contraer cualquier enfermedad, por eso no se expone a lugares muy concurridos. Este carrito le traerá mucha alegría”, recalcó.
