El gerente operativo de la Compañía Minera Natividad y Anexas, Baltazar Chávez Durán, aseguró que la clausura temporal de la mina por la delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) estuvo basada en suposiciones y nunca comprobó ningún daño a los recursos naturales.
Además, aseguró que los funcionarios de esa dependencia actuaron de forma “mañosa” al solicitar un documento sobre el cambio de uso de suelo donde se encuentra la presa de jales, la cual existe desde los años ochenta; en ese entonces las leyes no exigían un requisito similar.
“Es como si ahora me quisieran meter a la cárcel por no tener un acta de nacimiento actual o similar a las actuales, cuando nací hace 40 años y para entonces no existían”.
El pasado 20 de noviembre la Profepa informó que la mina fue clausurada porque no cuenta con la autorización para cambio de uso de suelo de áreas forestales en materia de impacto ambiental que expide la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Además, “observó” una superficie forestal afectada de 793 metros cuadrados.
Chávez Durán aseguró que esto es falso y la ley los obliga a probar sus dichos, no suponer. El representante de la minera detalló que en marzo de este año tuvieron dos inspecciones de Profepa México; en el mes de marzo que se llevaron a cabo los días 1, 2, 29 y 30.
Amonestaciones
En la primera relacionada con recursos naturales, aseguró, no hubo elementos de clausura; en la segunda referente a las presas de jales, únicamente les señalaron faltas administrativas por omitir algunos avisos, pero que no eran materia de clausura.
“Ellos anduvieron inspeccionando y no pudieron encontrar un lugar de contaminación”, agregó.
Pero 190 días después de la visita de Profepa México, “llegan el 5 de octubre (los de Profepa Oaxaca) de este año y clausuran porque supuestamente estaban contaminando y poniendo en peligro la vida tanto de personas, animales y vegetales de la zona.
“Simplemente no tuvieron que decir y se fueron por lo fácil, que necesitamos un cambio de uso de suelo donde está la presa de jales. Esta presa está operando desde el año 80, esto fue una época antes de que entrara la ley en vigor las normas sobre cambio de uso de suelo, impacto ambiental, etcétera. La ley es no es retroactiva, esto simplemente está fuera de la legalidad”.
La Profepa asegura que observó una afectación de más de 700 metros cuadrados. Chávez Durán manifestó que no “saben de dónde sacaron esto” y explicó que el municipio de Natividad tiene una extensión territorial de 2.09 kilómetros cuadrados; si es verdad lo que dice Profepa, estaría devastado la tercera parte de su territorio.
“Lo cual no es cierto. Esa es una mentira escrita. Los argumentos de Profepa son infundados”, puntualiza el gerente operativo de la empresa minera.
En este momento, la factoría está clausurada temporalmente en forma total. La mina aún no entraba en proceso de explotación, porque se encuentra en una etapa de rehabilitación; emplea por ahora a 26 trabajadores de la población de Xiacuí y 34 de Natividad, pero se encuentran trabajando al 75 por ciento debido a la clausura.
“Los problemas que tenemos ya no son técnicos, son sociales”
Baltazar Chávez Durán, gerente operativo de la Compañía Minera Natividad y Anexas
