Personas que se hacen pasar por extranjeros que según acaban de realizar compras en tiendas de prestigio de la ciudad pero argumentan tener que salir del país, ofertan a la ciudadanía productos como herramienta, ropa y perfumes hasta un cincuenta por ciento más barato de su precio original, sin embargo lo adquirido resulta ser pirata.
Los últimos casos se presentaron en Santa Catarina Juquila, el parque Juárez el Llano y Santa Lucía del Camino.
El modus operandi
A bordo de una camioneta Jeep Patriot de color blanca circulaba sobre la avenida Ferrocarril de Santa Lucía del Camino un presunto colombiano de nombre Carmelo, quien abordó al comerciante Javier de la colonia Santa Cecilia, al momento de que el vecino de Santa Lucía guardaba en su cochera su camioneta de carga marca Nissan.
Tras presentarse el extranjero de cabeza calva, ojos claros y piel blanca, con un tono de voz tropical le preguntó a Javier si sabía dónde vendían maquinaria para construcción, debido a que era un contratista que había terminado unas obras para el gobierno del estado y no podía regresar con toda la maquinaria a su país por el elevado costo de permisos en al aduana por lo cual las estaba rematando sus equipos.
Sin embargo, tras observar las herramientas en aparente buen estado , Javier le preguntó al vendedor más detalles sobre la procedencia de las herramientas a lo cual el colombiano dio respuestas esquivas.
El trato, nunca se consumó pero un arquitecto de la colonia del Bosque Sur fue víctima del mismo sujeto.
Lo mismo le pasó a Raciel quien tras salir del cajero automático de HSBC, ubicado en la calle de Pino Suárez, una joven mujer le ofertó una paca de ropa de marca que presuntamente acababa de comprar en una tienda de prestigio al sur de la ciudad con un valor de 12 mil 700 pesos, incluso le mostró una chamarra y le dijo que se la probara.
Tras ver la factura el señor que acababa de cobrar tres mil pesos en el banco accedió a comprar la paca, pero al llegar a su casa y observar las prendas de diversas tallas, para dama y caballero comprobó que eran de mala calidad. Raciel sólo contó lo ocurrido a sus amigos y regaló la ropa.
El último casos de este tipo fue reportado en la comunidad de Santa Catarina Juquila, donde un señor con una factura de la compra de perfumes originales adquiridos en el Palacio de Hierro los oferta debido a que era un pedido que le cancelaron, por lo cual los vende a mitad de precio, pero al momento de comprarlos resulta que son aromas imitación.
