La madrugada del domingo 2 de octubre, Leonardo, de 25 años de edad, regresaba a su domicilio del barrio Galeana de San Pedro Tapanatepec, en la región del Istmo de Tehuantepec.
El joven había acudido a una fiesta en ese lugar, donde al parecer tuvo problemas con algunas personas, quienes esperaron el momento en que salió del domicilio para dirigirse a su casa.
En el trayecto, cerca del campo de futbol, lo interceptaron y asesinaron a puñaladas y remataron con varias piedras.
Al descubrir el cuerpo, los vecinos no daban crédito a la saña con que atacaron a Leonardo, quien recibió más de 20 heridas con el arma blanca, principalmente en la espalda.
Arma muy común
Jorge es policía estatal, anteriormente formó parte de la policía municipal en una comunidad del Istmo de Tehuantepec y reconoce que el uso de armas blancas, principalmente navajas, es común en delincuentes primarios; es decir, que se inician en actividades ilícitas.
Desde un principio, cuenta, pudo confirmar que la mayoría de robos y asaltos, se cometen bajo la amenaza de herir a la víctima con un arma blanca.
“Es lo más fácil de conseguir. Por menos de cien pesos, tú compras una navaja de las conocidas como 007 o muelle en el mercado y ya tienes un arma que te puede servir para delinquir”, relata.
“Lo que el delincuente no sabe, es que esa arma puede ser mortal, tanto para su víctima, como para él mismo, ya que en caso de ser desarmado, puede ser sometido o herido con su misma arma”.
Los delincuentes primarios, primero amenazan, ya que se inician en robos menores, como teléfonos o aretes. Con sólo mostrar el arma a su víctima, lograron someterla y obtienen sus pertenencias.
Actúan bajo el efecto de alguna droga
El policía deduce que quien se inicia en el robo o asalto, tiene la necesidad de conseguir dinero, que primero será para mantener su vicio y luego para su familia.
Al actuar bajo el efecto de alguna droga, el delincuente está fuera de sí y en el mínimo intento de resistencia de su víctima, lo ataca y puede presentar heridas de gravedad, o incluso, morir en cuestión de minutos
En la capital del estado, se han registrado al menos dos muertes por arma blanca que han tenido como móvil de los hechos el robo de un teléfono celular.
Uno de los casos ocurrió en pleno centro de la ciudad, en la calle de Armenta y López entre Rayón y Arteaga, donde un estudiante fue atacado a puñaladas por una persona que presuntamente se encontraba bajo los efectos de alguna droga.
El presunto homicida fue detenido por policías municipales y actualmente se encuentra recluido en el penal de Ixcotel.
El caso más reciente fue el de una estudiante del Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios (CBTIS) número 26 de San Felipe del Agua, quien fue interceptada frente al domicilio de su novio en la agencia de Cinco Señores.
La menor recibió al menos cuatro lesiones por arma blanca que le provocaron la muerte en el acto, mientras que el responsable logró escapar y meses después fue detenido y presentado ante el Juez que lleva su proceso.
Un herido de arma blanca al día
El coordinador local de socorros y desastres de la Cruz Roja, Moisés Santiago, precisa que en el mes de agosto, la Benemérita Institución atendió un total de 32 personas lesionadas por arma blanca u objeto punzocortante.
De este total, en 26 casos los lesionados fueron trasladados a un hospital al requerir atención médica especializada, ya que en al menos tres casos, las lesiones ponían en peligro la vida.
Los casos, indica, fueron generalmente por riña, así como también atendieron a personas heridas al ser víctimas de robo con violencia.
Las estadísticas de Cruz Roja precisan que los hechos se dieron en las agencias de San Juanito, San Martin Mexicápam, Central de Abasto, Santa Rosa y riberas del Atoyac.
Por cada servicio que se cubre, recalca, la Cruz Roja deroga de 800 a mil 200 pesos, dependiendo de la distancia, tipo de servicio y el lugar a que ha de trasladarse al lesionado.
Armas prohibidas
De acuerdo con el Código de Procedimientos Penales para el estado de Oaxaca, las armas bancas (punzocortantes) son consideradas prohibidas y la pena privativa de prisión va de seis meses a cuatro años de prisión.
Policías municipales y estatales cuestionados al respecto, sobre la posesión de un arma blanca, indican que en algunas ocasiones aplican el criterio, pues algunas personas utilizan las navajas como un instrumento de trabajo.
“Nunca va a ser lo mismo si interceptas a una persona que va huyendo o es señalada de intentar cometer un robo y le encuentras una navaja, a quien en una revisión a un vehículo o persona, detectes que porta una navaja, que normalmente la portan con su respectiva funda de cuero, la cual llevan al cinto o con sus herramientas, pues se comprueba que la portan como herramienta o equipo de trabrajo”, precisan.
Cholos utilizan más el arma blanca
La policía tiene informes de que los cholos son quienes más utilizan y portan las armas blancas, para su defensa o cometer algún ilícito.
“En casi todas las riñas de cholos, alguno resulta herido por arma blanca, ya que casi todos están en posibilidades de adquirir una”.
Lo que dice la Ley
CAPITULO III. Armas prohibidas.
ARTÍCULO 162.- Son armas prohibidas;
I.- Los puñales, verduguillos y demás armas ocultas o disimuladas en bastones u otros objetos;
II.- Los boxes (sic), manoplas, macanas, hondas, correas con balas, pesas o puntas y las demás similares;
III.- Las que otras leyes designen como tales.
ARTÍCULO 163.- Se aplicarán de seis meses a cuatro años de prisión y multa de doscientos a dos mil pesos;
I.- Al que importe, fabrique o venda las armas enumeradas en el artículo 162, o las regale o trafique con ellas;
II.- Al que porte un arma de las prohibidas en el artículo 162. En todos los casos incluidos en este artículo, además de las medidas señaladas, se decomisarán las armas.
(Código penal para el Estado de Oaxaca)
Arma blanca
Es aquella arma o herramienta que se caracteriza por su capacidad de cortar, herir o punzar mediante bordes afilados o puntiagudos.
Se caracterizan, asimismo, por empuñarse en combate, y por lo tanto se usan en combate cuerpo a cuerpo, aunque algunas de ellas también son armas arrojadizas.
Clasificación de las armas blancas
A. Punzantes:
Son aquellas en las que predomina la penetración, antes que la longitud de la herida; nos puede proporcionar los datos siguientes:
1. Forma de la hoja que causa la herida; caso de una hoja de doble filo, la herida presentaría dos puntas, y en caso de ser de un filo, nos presenta una punta y en el otro extremo una zona cóncava.
2. Si el filo está liso presentará un ángulo liso; en cambio, si es irregular, presentará varios ángulos en sus extremos.
3. En caso de una herida punzante, pueden aparecer unas pequeñas lesiones en la zona periférica de la herida, que son producidas por el mango del arma, si está ha penetrado con toda la profundidad.
B. Cortantes (incisas):
Es la típica herida producida por el corte de una navaja; no nos puede aportar datos sobre la forma del arma, pero sí nos pueden dar datos sobre la dirección ángulo de incisión. Este tipo de heridas tienen un punto de entrada, más profundo, más redondeado y más regular, y un punto de salida, menos profundo, más irregular y más lineal; una herida cortante puede ser también mutilante
Hay que diferenciar entre una herida cortante por suicidio y la producida por un homicidio.
C. Corto punzantes:
Reúne las características de las dos anteriores, punzante (penetración), cortante (movimiento) no puede saberse las dimensiones del arma, pero sí cómo es el filo y el lomo de la hoja, así como la dirección de la herida; hay que estudiar la penetración y el movimiento por separado.
D. Inciso-contusas:
Son las producidas por un instrumento que aparte del filo, tiene mucha masa (hacha, azada,...), son normalmente mortales, ya que la mayoría se producen en el cráneo, y casi siempre con la trayectoria de arriba hacia abajo; son fáciles de identificar por los enormes daños causados. En caso de penetración profunda en el cráneo, nos dejará un borde perfecto del filo, así como restos pertenecientes al arma: pinturas, limaduras, tierra.
