San Sebastián Etla.- En un país como México en el que las mujeres están sufriendo demasiada violencia, las están desapareciendo y las están matando, contar con un espacio como 'la muerteada femenil' como ritual festivo es fundamental para la expresión, catarsis y celebración por la vida al honrar a los muertos, así lo expresó la antropóloga social, Ana Cecilia Nùñez Matadamas, en entrevista.
Originaria de Sen Sebastián Etla, donde el pasado martes se vivió la comparsa de hombres, adelantó que el sábado próximo se realizará una de las tradiciones más esperadas por el público de esta comunidad, ya que vivirán su muerteada femenil que con esta edición celebrará sus 15 años. Este evento ha sentado los precedentes para una convocatoria que año con año se duplica.
"Las muerteadas tienen sus antecedentes dentro del ritual de festejos de los días de muertos, en ellos se prepara una abundante ofrenda con flores y frutas después de los tiempos de cosecha y luego del término de la temporada de lluvias. En primer lugar, para el 31 de octubre, se preparan ofrendas para los niños pequeños, los nonatos y sin bautizar. Al siguiente día, el uno de noviembre, para todas las almas mayores y lo que queda del altar a los ocho días es para las "almas sin nombre" los que murieron abruptamente o en suicidio" recordó Ana Cecilia Núñez.
La antropóloga que año con año, desde hace cinco, participa en este ritual, compartió que previo a esta comparsa los pobladores de San Sebastián acostumbran a salir al 'tagol' o a 'tagolear' que refiere al recorrido de casa en casa, con musica, baile y algunos disfraces, para espantar a las almas y llevarlas por el pueblo para regresarlas al panteón. Es una costumbre de algunas comunidades zapotecas, entre otros grupos, también los mazatecos le llaman huehuentos y además, es la intención primera de las muerteadas.
"En San Sebastián Etla se hace una comedia donde se representa a una mujer que pide ayuda a sus padres, los hacendados, para curar a su moribundo marido. Por tradición de varios años. Se lleva a cabo por lo menos desde tiempos de las haciendas y de don Venustiano Carranza, estimamos que tienen por lo menos 100 años de llevarse a cabo".
Las muerteadas
La atropóloga mencionó que en tanto en San José, como San Agustín y San Sebastián Etla, los personajes varían al incluir a un espiritista, pero tiene muchas similitudes en el libreto. Los personajes de cajón son: el viejo y la vieja son los dueños de la hacienda, diablo grande y diablo chiquito, la viuda, el muerto, el cura, la comemasa o monaguillo, el doctor, la enfermera, el guardacampos o campero, mordelomo o caporal, los huerfanitos y la muerte.
La trama transcurre mientras tratan de salvar al moribundo, y entre todos los diálogos que son versados se cuentan las historias chuscas transcurridas en el año, los eventos, las peleas, discusiones y chismes. Ese es el momento para contar lo no dicho, es una catarsis social que libera tensiones y lo vuelve risa.
El encargado de llevar esos responsos es el padre y el comemasa, ya liberado del pecado el moribundo revive y empieza el baile de los muerteros, estos son todos los disfrazados que bailan y beben en un recorrido por la población acompañados de la banda de música, que terminan a las siete de la mañana en el panteón del pueblo. Es así como cumplen el regreso de los espíritus a su lugar de reposo.
"Estas fiestas son organizadas tradicionalmente por los varones, y desde hace 15 por mujeres. Los disfraces son tan diversos en hechuras desde los mas improvisados hasta los elaborados con cascabeles y bordados en lentejuelas y chaquiras, aquí hay para todos los gustos y texturas. Ya en el valle de Etla que ha estado más influenciada por la migración y más en San Agustin y San José, por las fábricas de textiles, los hacen más elaborados y vistosos. En Nazareno se utilizan mucho los de hule espuma y ahora va ganando terreno el látex y las pintura corporal, aunque cada edición invita a la creatividad, es libre".
El poder de las mujeres
"En San Sebastián Etla festejamos 15 años de la muerteada femenil. La edición uno de esta organización se realizó en el año 2001, con tan sólo 40 mujeres. La idea inicio en una platica entre los organizadores Óscar Arellanes y Fany Torales empezaron a invitando de puerta en puerta, lograron juntar 40 chicas".
Las fundadoras son: Carmela Arellanes, Margarita Méndez, Sofía Navarro, Cecilia Mendoza, Beatriz Mendoza, Cristina Merlín, Sofía Gutiérrez, Reina Maya, Fortuna Jiménez, Ariana Sosa, Blanca Santiago, Lourdes Vargas, Amelia Vargas, Marisol Martínez, Selina Merlín, Natali, Merlín, Luz María Sosa, Janeth Sosa, Teresa Santiago, Monserrat Merlín, y Soledad Hernández (qepd).
A 15 años de su fundación, esta muerteada ha triplicado su convocatoria y congrega alrededor de 120 mujeres que participan en esta tradición. La muerteada femenil se ha ganado el respeto de la de hombres llegando a una "equidad" por ganarse el lugar y la preferencia de muchas personas, aseguró la antropóloga.
"La comparsa femenil se ha ganado en estos años el respeto del público porque ha demostrado que las mujeres de esta localidad logran buena organización, al hacerla incluso más fastuosa y divertida. Es importante recalcar que en el proceso ha habido muchas críticas internas por las mismas mujeres que no están de acuerdo, pero se ha sabido anteponer la creatividad como una forma de diversión para todas las mujeres".
La comparsa es un espacio dentro del ritual festivo en el que se versan los sucesos que a lo largo del año ocurrieron en la agencia, en sus comercios, en la iglesia, en las administraciones, los desfalcos del comisariado ejidal y demás pormenores sociales. "Nos ganamos la voz y la fiesta" afirmó Ana Cecilia Núnez.
El dato: La XV Compasa Femenil estará amenizada, este año, por dos bandas: La Encinera y La Misteriosa.
Pasa saber:
Tagol: Son los muertos que se van a buscar de casa en casa. Viene del vocablo zapoteco: muerte; 'tagolear': es ir a buscar a los muertos casa por casa para llevarlos al panteón, ese el antecedente de las muerteadas.
Para ir por los muertos de casa en casa hay que ir disfrazados para espantar a los espíritus. La finalidad es espantarlos para que no estén en las casas y regresen al panteón. Eso se hace cada primero de noviembre en la noche. Se recogen en la noche, se pasean por el pueblo y en la mañana, a las seis, se termina en el panteón.
¿Cuándo y dónde?
Sábado 5 de noviembre, a las 21:30 horas, en la cancha municipal de San Sebastián, Etla.
