San Agustín, Etla.- La historia en la que se sustenta la obra de teatro Ofrenda 4. Danza del inframundo no sólo se remonta a tres mil años atrás, sino a una historia personal de niñez, que marcó el tributo alrededor del que giraría años más tarde la creación de la actriz, directora y dramaturga Jesusa Rodríguez, quien dirigió este montaje estrenado en Oaxaca en Día Internacional del Maiz, en la edición seis de un festival, que acogió el jueves el Centro de las Artes de San Agustín (CASA).
"De niña iba mucho a ver la Ofrenda 4 al Museo de Antropología e Historia, porque desde la primera vez que la vi me atrapó; me quedé atrapada en medio de estos 16 personajes y sus estelas. Ya he hecho dos veces esta ofrenda, la primera vez hicimos máscaras a la mitad, ahora la máscara son completas. Para mí es casi una obsesión que tuve de niña, ahora con la amenaza del maíz, para mí el tema se unió claramente y se tradujo en una forma de luchar. Se concretó algo que busqué hace mucho tiempo: unir la arqueología con el teatro" compartió en entrevista.
La Ofrenda 4 es una de las obras prehispánicas más connotadas del mundo. Representa un evento político-religioso que sucedió hace tres mil años, aproximadamente, en el que interactúan 16 individuos tallados. Al centro de la escena, delante de un conjunto de estelas, se encuentra el personaje principal elaborado con roca arenisca gris, cuya superficie está abrasionada. Él preside el encuentro de 15 personajes tallados en jadeíta y serpentina verde que se colocan frente a las estelas.
Esta ofrenda fue descubierta en 1955, hace 61 años, en La Venta, Tabasco. Representa uno de los monumentos más importantes del mundo, su tamaño no es mayor 40 centímetros. Lo impresionante de esta pieza es que fue hallada de pie. Cuando la creadora supo de este hallazgo, se quedó prendada del tema y del mensaje que quisieron mandar los antepasados.
"Creo que el mensaje está dirigido a rescatar la gracia divina: el maíz. Así surgió esta propuesta que le hice al maestro Francisco Toledo. Cuando le pregunté qué le parecía el proyecto me dijo: -siempre hay un loco que hace esas cosas-. Pensé que iba a ser más sencillo, y se fue complicando porque esto es un hito del arte, entonces no es fácil acercarte a una pieza tan extraordinaria y estar a la altura mínima de ella".
La satisfacción vino cuando Jesusa Rodríguez logró conjuntar a varios cómplices, recomendación del propio Toledo, quien le sugirió invitar a la artista Isabel Sánchez, al etnomusicólogo Rubén Luengas -y a la ¡POM! Pasatono Orquesta Mexicana-, a la maestra de danza Emilia Gracida, a los integrantes del Ballet de la Fábrica de Hielo, a los artesanos del taller Arte Papel Vista Hermosa y a Liliana Felipe.
"Somos muchos artistas involucrados en esto, todos trabajando en tequio para esta ocasión, desde las máscaras hasta la música, la coreografía, el montaje" contó la directora de teatro y activista. Además, consideró importante dar una respuesta de la estética de Mesoamérica.
"Hay que hacer la lucha civil y jurídica, es fundamental y la más importante la campesina, pero los artistas también deben de estar involucrados y buscar la forma de despertar esa conciencia a la defensa de nuestro maíz".
Jesusa Rodríguez apuntó que lo primero que trabajó fue con el taller de papel, de Vista Hermosa, a los que solicitó la creación de un papel de totomoxtle, material con el que Isabel Sánchez hizo las máscaras, inicialmente talladas en barro para sacar los moldes y finalmente lograr estas máscaras completas, personajes encarnados por los jóvenes de la Fábrica de Hielo.
Ofrenda 4. Danza del inframundo es un espectáculo que se basa en un fragmento del Popol Vuh, a la manera de Rubén Bonifaz Nuño, quien proponía que no se puede descifrar una piezas del arte antiguo mexicano, si esta no se asocia a un texto. Así es que Jesusa tomó un pequeño texto del Popol Vuh en el que se habla la creación de la humanidad y la creación de los seres humanos del maíz.
"De eso partimos para crear esta coreografía, esa animación en vivo de la ofrenda cuatro de la venta y de lo que se trata es de imaginar qué nos quisieron decir los abuelos y qué dejaron guardado para que lo retomemos. Esa identidad de nuestra cultura que ha sido avasallada".
Es así que ofrenda no solo da nombre al montaje, sino a la motivación inicial de todo este proyecto, que hoy se vuelve a presentar en el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO). Cada creador sumó su tequio al montaje, que a través del arte pretende mover conciencias acerca del consumo y siembra del maíz transgénico.
¿Cuándo y dónde?
Sábado 1 de octubre, 18 horas, Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca, Macedonio Alcalá 202, centro. Entrada libre.
