Una investigación reciente realizada por las autoridades policiales revela que al menos una treintena de supuestos distribuidores de drogas operan en el tianguis del Paseo Juárez El Llano y, mediante actos de intimidación sistemática, buscan que los estudiantes de la Escuela Secundaria General Moisés Sáenz Garza ingresen la droga al plantel, alertó el director de la institución, Marcos José García.
Los presuntos distribuidores de estupefacientes disfrazan su actividad ilícita como vendedores de joyería de fantasía, alimentos y otros giros, "por lo que exigimos la intervención de las policía estatal y de la Procuraduría General de la República", señaló.
Por ello, y porque los tianguistas bloquearon la salida de emergencia del centro de estudios, el directivo y la Asociación de Padres de Familia de la institución de educación media básica acudieron ayer al palacio de gobierno para solicitar la intervención directa del mandatario Alejandro Murat, para la reubicación inmediata de los tianguistas.
Acompañado por Arturo Fernando López Ruiz, presidente de la Asociación de Padres de Familia, el profesor Marcos José García, explicó que en algunos casos los indiciados, mediante amenazas, ponen la droga a los alumnos para que la ingresen al centro de estudios. "Al menos eso es lo que nos dicen los alumnos", señaló.
Directivo y padres de familia de la Escuela Secundaria General Moisés Sáenz Garza exigen la intervención del gobierno para evitar narcomenudeo en el perímetro del plantel.
"Decidimos buscar la intervención directa del mandatario Alejandro Murat, porque nuestra petición no ha tenido éxito ante autoridades municipales", reforzó minutos antes de entregar un documento en la oficina del gobernador de Oaxaca.
Una bomba de tiempo
El profesor recordó que el año pasado, los tianguistas se comprometieron a permitir a la Moisés Sáenz Garza una salida de emergencia de dos metros de ancho para garantizar la fluidez en línea recta de los mil 200 alumnos hasta una fuente del Paseo Juárez El Llano, pero sólo dejan una franja de ochenta centímetros.
"Hoy no permiten ni siquiera esos ochenta centímetros, porque bloquearon todo con puestos de fritangas que incluyen estufas de gas activadas. Si un viernes de tianguis ocurriera un terremoto, los alumnos saldrían en estampida y muchos se accidentarían al chocar con recipientes con aceite hirviendo que funcionan con gas. El tianguis es una bomba de tiempo", anotó.
El director del plantel y los integrantes de la Asociación de Padres de Familia, entregaron un documento en la oficina del mandatario estatal, en el que solicitan el restante del inmueble que ocupan los mil 200 estudiantes y los cien trabajadores, entre directivo, docentes y administrativos. El inmueble que data de hace 365 años se encuentra severamente afectado por los sismos.
Demandan vigilancia policial porque bandas de delincuentes han asaltado a varios alumnos. En lo personal, tres veces me han abierto mi automóvil dijo el director de la institución.
Bajo riesgo
1 mil 200 alumnos en el plantel
