Una breve marcha del ex convento de Santo Domingo hasta el Jardín Labastida y la voz a través de un megáfono convocando a la ciudadanía, fueron las primeras actividades por parte de la sociedad civil para gestionar la “Barricada Cultural”, colectivo en contra de la hostilidad de los enfrentamientos suscitados en Nochixtlán, Telixtlahuaca, Huitzo, Hacienda Blanca y en la región istmeña, eventos que sólo denominaron de una forma: represión.
Otra actividad primordial fue la creación de un centro de acopio para donar alimentos, medicinas y otros útiles con los que no cuentan los centros de salud a causa del desabasto, o “debido a que los policías son los primeros en ser atendidos y dejan en rezago a los integrantes del movimiento magisterial”, señalaron.
Imparcial, así denominó este colectivo su posicionamiento, el cual exhorta al gobierno estatal y federal a la instalación de una mesa de diálogo que considere la inclusión e intervención de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en la reforma educativa, la cual no debería ser un motivo de violencia o la muerte.
Múltiples discursos pronunciados en un mitin, conciertos de jarabe o son, creación de lienzos en favor de la libertad y la expresión, o un performance con personas atadas o mujeres cubiertas de tintes rojos o con un manto oscuro simulando el pesar de una muerte, fueron algunas dilgencias de la jornada cultural de este colectivo.
Poetas, ensayistas, decanos, psicólogos, músicos, promotores culturales, fotógrafos, periodistas, caricaturistas, entre otros ciudadanos, fueron quienes firmaron la petición dirigida al presidente de la república, Enrique Peña Nieto, al gobernador del estado, Gabino Cué Monteagudo, a los defensores de los derechos humanos y a la ciudadanía.
Algunos firmantes que destacan son Francisco Toledo, Tryno Maldonado, Adriana González Mateos, Natalia Toledo, Sabino Guisu, Darío Castillejos o Josefina Aranda Bezaury; pero son aproximadamente 100 firmas que solicitan esta mesa de diálogo.
“Normalmente los artistas no pertenecemos a una organización política, pero si tenemos una posición política definida para protestar por estos actos que nos indignan”, comentó Gabriel Elías Martínez, editor independiente que forma parte de la organización de “Barricada Cultural”, y quien afirmó que el objetivo es crear un pronunciamiento para evitar el cinismo de las acciones policíacas y el establecimiento de un diálogo entre el magisterio y los gobierno federal y estatal.
A pesar de que las actividades de este movimiento concluirán esta noche, los organizadores gestionarán mesas de trabajo para vincularse con otros movimientos que compartan el apoyo a los afectados de estos enfrentamientos y que busquen el cese de la violencia causada por los elementos de seguridad.
